CASTRO, uno de los peores opresores del Mundo

CRONICA DE ACTUALIDAD DE ENRIQUE HERNANDEZ, miércoles l5 de enero del 2003

Como a uno de los peores represores de todo el mundo, ha calificado a Fidel Castro la prestigiosa organización de derechos Humanos Human Rights Watch, que preside el abogado norteamericano Kenneth Roth desde New York.

Human Rights Watch en este,   su informe del año 2002,      sobre el estado de los Derechos Humanos en todo el Mundo,   situa al regimen castrista junto a las tiranías de Birmania, Irak, Liberia, Irán, Viet Nam, Corea del Norte y China.

De manera muy especial, este informe de balance planetario que consta de 558 páginas,  dedica particular atención a las torturas y a las condiciones de vida realmente infrahumanas,    que padecen todos los prisioneros políticos cubanos.    Tomando como ejemplo los casos de Juán Carlos González Leyva, de Oscar Elías Biscet, de Bernardo Arévalo Padrón y de otros civilistas cubanos encerrados por sus ideas libertarias, Human Rights Watch describe con exactitud la sombría  y atroz realidad que confrontan los ciudadanos de bien, esos      que están enrejados por sus aspiraciónes  a la recontrucción en democracia de la República de Cuba.

Pienso que el capítulo sobre el terrorismo de estado castrista, que Human Rights Watch dedica al despotismo comunista en tierra cubana,    representa un exito colosal de todos los activistas de los movimientos de derechos humanos en la Isla y,  muy especialmente,    de los luchadores humanitarios     que desde las cárceles hacen llegar al exterior sus  notas de denuncias, porque de esta manera una vez mas  pulverizan la impunidad que,  en  un época del pasado,  disfruto Fidel Castro ante la comisión de los crímenes contra la sociedad cubana que él y su gente comete, como parte de sus insacibles aspiraciones de perpetuarse en los poderes públicos de la nación .

Junto a los reportes sobre la Situación de los Derechos Humanos que,  anualmente,  presenta la entidad Amnistía Internacional,  los anuarios de la institución Human Rights Watch constituyen una suerte de prontuario imprescindible,  para el estudio y el tratamiento de los temas en torno a las agresiones,  contra los derechos de la persona,   que ejecutan los bestiarios políticos que aun subsisten en varios confines del orbe.

Por todo ello, me parece que desde  esos antros de ignominia,  adonde Castro mantiene encarcelados a los activistas de los derechos humanos, ellos se sentiran pletóricos de satisfacción porque sus sacrificios no han sido en vano.   La soberbia y la crueldad de Fidel Castro,  en este caso del juició que le hace Human Rights Watch,  logra que la opinión pública de todas partes pueda darle su merecido de rechazo y de  condena universal.

En resumen, esta es una nueva victoria para la promoción de los Derechos del Ciudadano en Cuba.