Bush dice no al continuismo en Cuba

Ariel Remos
Diario Las Américas, 11 de julio 2006

Las recomendaciones del Segundo Informe de la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre (CAFC II) al Presidente Bush, que amplía y precisa más aun su plan para una transición en Cuba del comunismo a la democracia, ha abierto un abanico de opiniones.

Uno de los párrafos de lo que declaró Bush sobre las recomendaciones es que “El informe muestra que trabajamos activamente para lograr el cambio en Cuba y que no nos limitamos a esperar ese cambio”.

Para el Dr. ricardo bofill, uno de los fundadores del movimiento de derechos humanos en Cuba y actualmente presidente del Comité Cubano Pro Derechos Humanos, lo principal a señalar a las recomendaciones, es que “dice no al continuismo del totalitarismo en Cuba”. Y precisando aun más esa declaración, manifestó que “son una respuesta contundente a todas las maniobras que llevan a cabo diversos sectores del poder castrista en Cuba –sobre todo en altas esferas de poder—que ante el hundimiento total de la aberración estalinista en Cuba, están tratando de acercarse a diversas autoridades norteamericanas y a grandes sectores económicos de este país, para proponerles un acuerdo mediante el cual EE.UU. podría reconocer algunos cambios cosméticos a la tiranía en Cuba a cambio del levantamiento del embargo y de cierto consentimiento norteamericano para una suerte de continuismo del castrismo en Cuba”.

Según Bofill este proyecto del presidente Bush es una reafirmación del “apoyo total”, en primer lugar, moral, de EE.UU. a toda la oposición que batalla frente a Fidel Castro y el comunismo en la Isla, y que aspira a instaurar una nueva República basada en las libertades públicas y en los derechos humanos, como se entiende la democracia en el mundo civilizado.

Para Bofill lo más importante no es la ayuda económica al preguntarle por los 80 millones de dólares para financiar las actividades de la oposición en Cuba. “Todo el oro del mundo no es capaz de pagar por un solo día las torturas y atrocidades de toda índole que sufren los prisioneros políticos en Cuba, ejemplo de los cuales son ejemplos el Dr. Oscar Elías Biscet, René Gómez Manzano, Jorge Luis García Pérez –Antúnez—y miles más”, dijo Bofill.

Y agrega que de lo que se trata en este plan para un futuro a corto plazo, es de elecciones generales y libres en Cuba, y todas las demás garantías y derechos fundamentales como lo entiende EE.UU. y la defiende en el mundo entero, “es la esencia de su mensaje al pueblo de Cuba, y en especial a todos los opositores que llevan casi 50 años combatiendo el crimen y la opresión”.

El Dr. Bofill ha hecho saber por Radio Martí a la oposición legítima en la Isla en sus programas diarios de opinión, que este proyecto del presidente representa el espaldarazo y el reconocimiento ante todo el mundo, de que EE.UU. apoya por todos sus medios legales la instauración de una democracia en Cuba multipartidista que incluye a los presos políticos¨, a los actuales que son herederos del presidio histórico anticomunista que comenzó en la Isla desde el primero de enero de 1959, así como al pueblo en general que tendrá el derecho de elegir a sus nuevos gobernantes y a sus nuevas instituciones”.

El proyecto incluye también –dice finalmente Bofill-- a las fuerzas del exilio cubano que vehemente trabaja desde hace décadas frente al sojuzgamiento comunista de la república, y que ha apoyado decididamente a la oposición real que lucha frente a Castro