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MARIO DIAZ BALART AL CONGRESO CRONICA DE AHORA PARA LA REVISTA ELENA MEDEROS DE MARTA FRAYDE, viernes l0 de enero del año 2002 La llegada al Congreso de los Estados Unidos de América del Representante por el Estado de la Florida, Mario Díaz Balart, representa otro exito extraordinario de los exiliados cubanos en este país, dentro del marco de la historia de la incorporación a cargos y posiciones sobresalientes, de los inmigrantes llegados a esta gran nación desde todos los confines del planeta. Es una realización reconocida por los especialistas en estos temas, el hecho de que los que cubanos representan la única comunidad de exiliados políticos que, originalmente no llegaron a Estados Unidos para triunfar en este país, sino para promover la liberación de su patria del comunismo y regresar a su tierra, pero se han convertido en una fuerza económica y política a tales extremos triunfadora, que sobrepasa con creces en estos índices a otras comunicadas, por la rapidez y la magnitud de sus logros. Como es sabido de toda la audiencia cubana, además de Mario Díaz Balart, a la vez forman parte del Congreso Norteamericano su hermano, Lincoln Díaz Balart, y los también cubanoamericanos Bob Menéndez e Iliana Ross Lethinen. En el Gabinete del Presidente George W.Busch se encuentra Mel Martínez; en el Consejo Nacional de Seguridad Emilio González y, ahora, Otto Riech acaba de ser designado como un Consejero Especial de la Presidencia para los asuntos de América Latina. Mientras la Isla de Cuba, durante 44 años ha sido convertida por Fidel Castro en un erial de devastación y horrores sin fin, los exiliados cubanos en el sur de la Florida han construído un emporio de riquezas que ha transformado a Miami en la Capital política y económica de las Américas. La fuerza emprendedora y edificadora de riquezas e institucionaliad de los cubanos en los Estados Unidos, se ha constituído en una fuerza empresarial y de pujanza política, que es reconocida por todos los sectores sociales de este país. Como muchas veces hemos subrayado, esta hazaña de los exiliados cubanos en tierra norteamericana se ha tranformado en un factor decisivo para la alianza con la oposición interna y con la renaciente sociedad civil en el territorio insular. La alianza del exilio con la disidencia en la Isla, forjada en el entorno del movimiento en pro de los derechos humanos, ha sido el factor decisivo de los triunfos ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. De la misma manera, el reconocimiento internacional que en esta época han alcanzado todas las organizaciones oposicionistas y, por sobre todo, los presos políticos cubanos, se debe en primerísimo lugar, al activismo constante que desde este exilio se mantiene cada día en favor de los que bregan en intramuros. Ahora, con Mario Díaz Balart también en el Capitolio de Washington, todos los sectores contestarios cubanos cuentan con un nuevo baluarte. |