Dos
opositores y familiares de presos políticos
cubanos denunciaron un incremento de la
violación de los derechos humanos en la isla, en
una conferencia de prensa organizada ayer
viernes en la residencia del jefe de la legación
de Estados Unidos en La Habana, Michael Parmly.
''Existe una tendencia a confundir una baja
en el número de presos políticos con una mejoría
de la situación de los derechos humanos en
Cuba'', pero ''no es así'', declaró la opositora
Martha Beatriz Roque, de la Asamblea para
Promover la Sociedad Civil (APSC).
Roque, la única mujer del grupo de los 75
opositores condenados en la isla en el 2003 y
excarcelada un año después por problemas de
salud, denunció ''un creciente deterioro de las
condiciones de vida de los presos políticos'' en
las prisiones de la isla.
Según la ilegal pero tolerada Comisión Cubana
de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN),
que preside el opositor Elizardo Sánchez, el
total de presos políticos disminuyó en el primer
semestre del año de 283 a 246, pero ''la
situación de represión y hostigamiento no ha
cambiado'', dijo, por su parte, el opositor
Vladimiro Roca, de la coalición ``Todos Unidos''.
''Se siguen violando todos los derechos del
pueblo cubano'', apuntó Roca, al destacar que la
conferencia de prensa se organizó en la
residencia de Parmly, ``porque el gobierno
cubano no nos permite alquilar un local en un
hotel''.
En la conferencia participaron algunos
familiares de presos políticos cubanos, entre
ellos Yaraí Reyes, esposa del preso político
Normando Hernández -del grupo de los 75-, y
quien comentó que la ''deteriorada salud'' de su
cónyuge ha sido declarada por los médicos como
''incompatible con el régimen carcelario''. ''Pero
pese a ello sigue preso'', acotó.
La actividad de los opositores y familiares
de los presos políticos coincidió con la
excarcelación esta fecha del opositor Francisco
Chaviano González, uno de los prisioneros de
conciencia más antiguos del mundo.