DE LAS VANGUARDIAS Y DE LOS PUEBLOS

PUNTOS DE VISTA DE LA REVISTA "SIGLO XXI" en Internet, 28 de enero del 2000

En las últimas semanas la nomenklatura del Partido Comunista de Cuba, y sus órganos de policía, han llevado a cabo todo género de intentos por desmoralizar a la membresía de las organizaciones de oposición civil democrática y a todas las fuerzas de la renaciente sociedad civil del País, utilizando como instrumento de socavamiento en la conciencia de los disidentes a la presencia de las masas populares en las manifestaciones de protestas por el diferendo en el caso del asilo en los Estados Unidos del niño Elián González.

En realidad, este tipo de manipulación tan descalificada y primitiva solo es posible en una Nación como Cuba, que ha perdido los componentes mas elementales de una cultura política a tono con los análisis históricos en este terreno de ‘movilización de masas’, que han dejado los episodios totalitarios del fascismo y del comuninismo en el Siglo XX.

En estas nuevas fuentes de pensamiento, en torno a la comprensión que hoy existe acerca del modus operandis de esta suerte de ‘tiranías populistas’, los méritos y lo grandioso no reside en modo alguno en que las maquinarias de agitación y propaganda de los regimenes stalinistas y fascistas movilicen a millones de personas que, delirantes, hasta un dia son capaces de aclamar incluso a grises rufianes al estilo de aquel dictador rumano que se llamó Nicolai Ceaucescu; o aun peor, se prestan con entusiasmo a linchar y a masacrar a sus conciudadanos , como logró Mao Tse Tung de los Chinos durante la fatídica ‘revolución cultural’ .

Ninguna de estas pantomimas siniestras, al estilo del circo romano, motivan otras reacciónes que no sean de repugnancia y de repulsa, entre los círculos de personas civilizadas.

Ahora bien, lo que si representa una hazaña política y de decoro ciudadano de unos méritos extraordinarios, es que una minoría, como lo es el movimiento pro derechos humanos y democracia de Cuba, se atreva a desafiar a ese monstruo, que es un estado policía que cuenta con el colaboracionismo de millones de personas que son sus asalariados.

La oposición civilista cubana es una minoría social, como lo son todas las vanguardias éticas que trazan los caminos en medio de las tinieblas . Los activistas de la civilidad en Cuba son unos pocos cientos de preclaros , que junto a sus familiares pagan un altísimo precio en sufrimientos. Pero, lo significativo es cada uno de ellos representa el equivalente a cientos de miles, de entre los que permanecen bajo el epígrafe de esa unanimidad que es muy parecida a la de los cementerios, porque en ambas la vida ha desaparecido.

Lejos de sentirse desmoralizados por los intentos de los provocadores estalinistas por confrontar a los disidentes cubanos con las marchas masivas mas recientes en la Isla, estos opositores, precisamente por su certidumbre del deber ciudadano cumplido, están pudiendo enfrentar con firmeza las últimas rondas de agresiones represivas que Fidel Castro ha desatado en su contra.

Ricardo Bofill, Presidente del Comité Cubano Pro Derechos Humanos.