SE CONFIRMAN LAS TESIS DEL MOVIMIENTO CUBANO EN PRO DE LOS DERECHOS HUMANOS

RETROSPECTIVA DE LA REVISTA “Siglo XXI: La Era de los Derechos Humanos”, para el jueves lro de Marzo del año 200l

Las tesis sobre la extraordinaria vulnerabilidad del regimen Castrista en cuanto a que,  las protestas  generalizadas de sus políticas oficiales violatorias de los mas elementales principios de la Declaración Universal de Derechos Humanos, sería demoledora para la  credibilidad, y en consecuencia para la moral de su sistema de control social, se ha ido confirmando a medida que la difusión de las denuncias elaboradas en la Isla por el movimiento civilista se ha ido afianzando en cada una de las  tribunas adecuadas.

En   l976, cuando  surgieron los planteamientos del Comité Cubano pro Derechos  Humanos,  acerca de que el tema de la promoción de  este tipo de activismo dentro de Cuba,  y que su labor de rechazo  sistemático ante las atrocidades de Fidel Castro, podría representar el talón de aquiles mas formidable del Partido Comunista, la idea fue recibida con general escepticismo.

Los pocos activistas existentes  en el territorio nacional, en  este género de desobediencia civil frente al totalitarismo cubano, perseveramos a pesar de la casi nula atención que por muchos años se nos prestó. Hasta  que, a partir del año  l988, con el desempeño de nuestro movimiento durante la visita a Cuba de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y los desastrosos resultados  que para Fidel Castro  tuvo  nuestra labor en aquellas audiencias para denunciar sus crímenes políticos, comenzamos a convencer a los incrédulos, tanto dentro como fuera de Cuba,  sobre las razones que nos asistían.

Durante los últimos años,  Castro ha dedicado todos los esfuerzos de su poderío de extorsiones y de alianzas internacionales con cómplices de sus fechorías,  para intentar acabar de una vez y por todas con el debate, ante las sesiones plenarias anuales de la  Comisión de Derechos Humanos de la ONU,  de las denuncias en su contra que, con todo género de evidencias, elaboran dentro de Cuba los integrantes de las organizaciones promotoras de los derechos ciudadanos.

Sin embargo, esas conspiraciónes castristas para borrar el tema del terrorismo de estado que ellos emplean contra el pueblo de Cuba para perpetuarse en el poder,  de la agenda de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, una y otra vez han sido totalmente derrotadas, en primerísimo lugar, por la tenacidad del movimiento cubano de Derechos Humanos, tanto en el interior de la Isla como entre los exiliados cubanos.

Ahora mismo,  Fidel Castro hace cuanta pantomina pueda existir, lo mismo desatando sus endemoniadas furias contra los gobiernos que nos apoyan; como, tal vez previendo otra humillante derrota en Ginebra,

 en un intento por  mostrar indiferencia ante estos asuntos. De cualquier manera, ha quedado plenamente demostrada la eficacia de la iniciativa de los activistas cubanos de derechos humanos, acerca de la validez de estas fórmulas de lucha civilista frente a la opresión.

En este espíritu, el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna que integran en La Habana Marta Beatriz Roque; Vladimiro Roca, quien sigue injustamente encarcelado; Félix Bonne Carcassés y René Gómez Manzano, han hecho pública una nueva demanda a favor de la liberación de todos los prisioneros políticos cubanos.  Bienvenida sea  esta iniciativa en momento tan oportuno.