TENDENCIAS MORTALES

PUNTOS DE VISTA DE LA REVISTA "SIGLO XXI", del Miércoles 28 de Junio del año 2000

La denuncia sobre la negativa de asistencia médica que los cárceleros castristas utilizan contra los periodistas independientes Joel de Jesús Díaz Hernández y Manuel Antonio González Castellanos, me trae fatídicos recuerdos.

Esta memoria de 4l años de historia represiva de Fidel Castro, hoy nos permite acusarle con todo rigor por este procedimiento criminal, que consiste en aprovechar las enfermedades de los prisioneros políticos que prosiguen siendo indoblegables en las cárceles, para negarles la atención médica y de esa manera asesinarlos impunemente.

De esta forma Castro y sus ejecutores han logrado matar a cientos de presos políticos cubanos, dejando muy pocas huellas palpables de estos crímenes.

Esta fue la manera que empleó Fidel Castro para asesinar en l972, al líder estudiantil universitario encarcelado arbitrariamente, Pedro Luís Boitel, a quien los carceleros del Castillo del Principe, en especial el Capitán Medardo Lemus, entonces Jefe de Cárceles y Prisiones, le negaron todo tipo de tratamiento médico.

Así mismo provocaron la muerte en l984, al Ministro Vice Presidente de la Iglesia Testigos de Jehová de Cuba, Felipe Hernández, quien estaba preso conmigo en la prisión Combinado del Este de La Habana, injustamente acusado de propaganda enemiga por distribuír sus publicaciones religiosas.

Estos hechos criminales se produjeron cuando, después de estar reclamando durante siete días asistencia médica por un fuerte dolor en el pecho, Felipe Hernández murió en una celda de esta penitenciaria. En realidad, la respuesta a sus demandas de atención clínica se la había dado un día antes de morir el Coronel Edelmo Castillo, jefe entonces de ese plantel de encierro, al mandar a que llevaran a Hernández a sus oficinas y allí, le expresó que recibiría asistencia hospitalaria cuando dejará de captar y formar a nuevos miembros de los Testigos de Jehová entre los presos.

El Comité Cubano Pro Derechos Humanos denunció este crimen desde el Combinado del Este y hubo tal protesta internacional, que Fidel Castro se vió precisado a poner en Libertad al resto de los directivos de la Iglesia Testigos de Jehová, que en esos momentos también estaban encarcelados en aquel lugar. Por esta razón fueron liberados Luís Felipe Santos, quien era el Ministro Presidente, así como el Siervo de Circuíto Juán Olivera Alberto y los ministros Raúl Reyes Riaño y Jesús Prieto Gilimás.

Ahora, cuando el escritor Raúl Rivero denuncia desde La Habana que, a los periodistas independientes Joel de Jesus Díaz Hernández y a Manuel Antonio González Castellanos, también en las cárceles de Fidel Castro les están negando la asistencia médica, en modo alguno es exagerado pensar que están tratando de provocar sus muertes, porque también estos prisioneros políticos son de aquellos que no se resignan a callarse.

Otros ejemplos de opositores encarcelados, cuyos crímenes por negativa de asistencia médica en su momento quedaron confirmados, los tenemos en nuestros archivos. Baste solo mencionar los nombres del Comandante del Directorio Revolucionario César Paez, el del Abogado Aramís Taboada y el del líder de los Derechos Humanos Sebastián Arcos Bergnes.-