DENTRO DE CUBA SIEMPRE HA EXISTIDO UNA TENAZ RESISTENCIA AL CASTRISMO

CRONICA DE ROBERTO BISMARCK ( ex profesor universitario y director de la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos) viernes 2l de diciembre del año 200l

Las permanentes campañas de agitación y propaganda de toda la gigantesca maquinaria de desinformación y manipulación que Fidel Castro ha montado en Cuba, en considerable medida han opacado la verdad de que la  resistencia indoblegable a la opresión estalinista ha existido dentro de la Isla desde el propio año de l959.  Por esta razón, nosotros siempre afirmamos que los disidentes cubanos de hoy son genuínos herederos de aquel Comandante Félix Pena, que recién iniciado el sojuzgamiento castrista fue asesinado porque se enfrentó a las ansías de vengazas criminales de Fidel Castro.

Como describen los libros de testimonios históricos del Comandante Húber Matos y del escritor Carlos Franqui, quienes fueron actores de primera linea desde los días de las batallas en la Sierra Maestra,  hasta el destape criminal de Fidel Castro en los primeros tiempos de su poderío omnímodo, la oposición vertical al despotismo homicida, dentro de las propias filas del Gobierno Revolucionario, colocó a Castro en la disyuntiva de, o  llevar a cabo elecciones libres y facilitar el tránsito hacia la democracia en la Isla, o por el contrario, implantar la modalidad de ley marcial permanente a través de la que se ha  destrozado hasta sus cimientos a  la economía y a  la institucionalista civilista de la República.

Este rechazo a la barbaríe de los comisarios comunistas encabezados por Castro, trajó por consiguiente los asesinatos tanto del Comandate Camilo Cienfuegos como, posteriormente, el del ejecutor de esa muerte, el Capitán Osvaldo Sánchez, quien fue el primer jefe del G-2.

Por estas razones, siempre aclaramos que los disidentes y los prisioneros políticos de hoy son el hilo conductor de una gesta de civilidad opositora a la tiranía, que le costó la vida a ministros, generales y a todo género de altos jefes de los aparatos de poder castrista, como fueron los casos de  Humberto Sorí Marín,  Alberto Mora, Osvaldo Dorticós, José Abrantes, Arnaldo Ochoa y Anibal Escalante,  entre otros muchos.

Sin embargo, ni los asesinatos, ni los encarcelamientos y las torturas atroces como tuvieron que padecer los comandantes del ejercito rebelde Húbert Matos, Mario Chanes de Armas, Rolando Cubelas, Eloy Gutiérrez Menoyo, Víctor Mora, Ramón Guín, César Paez y miles de otros oficiales y combatientes que le proporcionaron la subida al poder a Castro, ha impedido que de esas raíces de resistencia a la bestialidad demencial,  haya surgido el movimiento de derechos humanos y de sociedad civil  que, precisamente, en aquel presidio político histórico  tiene sus primeros antecedentes.

Por todo ello,  es justo que el recuerdo a un símbolo  de aquellos precursores de la oposición al Castrismo, Pedro Luís Boitel, quien pereció en una de las huelgas de hambre del Presidio Político, sea hoy un emblema de los activistas pro democracia cubanos.

Comentó para Contacto Cuba, Ricardo Bofill