RECONOCIMIENTO EN "THE WASHINGTON POST"

COLUMNA DE OPINION DE LA REVISTA "SIGLO XXI". Marzo l3 del año 2000.-

Uno de los periódicos mas importantes del Mundo, The Washington Post, acaba de dedicar un editorial a resaltar la relevancia que ha ido alcanzando en el escenario político cubano el movimiento de derechos humanos, la oposición democrática y la nueva sociedad civil.

Este comentario editorial en The Washington Post comienza destacando el rechazo que origina la pantomima judicial que Fidel Castro llevó a cabo en La Habana contra el médico opositor Oscar Elias Biscet.

En este contexto, el influyente periódico norteamericano señala que, mientras Castro desvía la atención de la opinión pública con un drama que carece de significado para el futuro de la democracia en Cuba como es el caso del niño Elián González, la noticia real que ha emanado de la Isla en todas estas últimas semanas está en que Fidel Castro haya tenido que arrestar a cerca de 600 disidentes para poder contener el auge de la oposición civil del país.

Asi mismo, The Washington Post habla en su editorial sobre el ejemplo de Marta Beatriz Roque y de todo el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, y subraya su encarcelamiento como parte de las políticas represivas de Fidel Castro.

En otro segmento de la opinión del diario mas importante de la capital de los Estados Unidos, se comenta sobre el gran golpe a la legitimidad del regimen castrista que significó el reconocimiento a la disidencia cubana por parte de la Novena Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado.

Por cierto que, como componente de esta visión de trascendencia del movimiento opositor cubano, recién hemos leído el documento titulado "UNA VOZ DESDE LAS TINIEBLAS", que elaboró en la Patria Marcos Lázaro Torres, el coordinador nacional del Partido Democrático 30 de Noviembre.

Sin lugar a dudas, este escrito representa un análisis agudo de la catastrófica situación cubana y del desempeño de vanguardia en la sociedad que deben ejercer las organizaciones contestarias. La visión que Marcos Lázaro Torres nos traslada en este texto es prueba del amplio pluralismo de ideas que florece en todo el espectro de las corrientes de pensamiento disidente, existentes para el bien del futuro de libertades públicas que deberá reinar en Cuba.

En comentarios anteriores hemos enfocado los puntos de vista de otros programas políticos y sociales que nos han llegado de las filas civilistas del interior de la Nación. Esa característica de diversidad plural, que apuntábamos anteriormente, también la encontramos en los proyectos preparados por Oswaldo Payá Sardiñas y sus colaboradores, en los textos de Oscar Elías Biscet, en los de William Herrera, en los del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, en los de Elizardo San Pedro Marín, en los del Grupo de los Cuatro de la Patria es de Todos, y en infinitud de otras propuestas de la sociedad civil.

Como era de esperar, en ellos no existe unanimidad de criterios ni la podía haber. Porque la unanimidad es una cualidad de los cementerios y es una aspiración totalitaria de los Partidos Comunistas, y en ambos no existe la vida humana .