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CARTA ABIERTA DEL PINTOR CUBANO RADICADO EN PANAMA, RAUL MONTESINOS
El escritor Reinaldo Bragado Bretaña ha publicado un esclarecedor artículo en Diario Las Américas, titulado “La Cultura y las Estadísticas”, que una vez mas y como es característico en este brillante pensador, aporta elementos de juício esenciales para enfrentar la desinformación y la guerra de propaganda sucia de los estalinistas de toda laya. En esta oportunidad Bragado Bretaña, quien a su vez es uno de los fundadores del Movimiento Cubano de Derechos Humanos, refuta la falaz afirmación de que, los escritores cubanos no se han enfrentado a la dictadura castrista. En tal sentido, Bragado establece con todo rigor de análisis, que los escritores que se han callado, sirviendo a los intererses de la opresión totalitaria en Cuba, son los escritores oficiales. Es decir, aquellos que por años fueron aprobados por los comisarios de la cultura, precisamente por su servilismo cómplice. A contrapelo de esta realidad, Reinaldo Bragado expone de manera categórica que en Cuba sí h! an existido y existen decenas de escritores de gran talento creativo que, por décadas, se oposieron al comunismo y al terrorismo de estado de Fidel Castro, y tuvieron que pagar con el ostracismo y algunos con la cárcel por ese decoro contestario. En este orden de cosas, agrego algo que Bragado no dice en su columna, y es que, él mismo, REINALDO BRAGADO BRETAÑA, fue encerrado en el presidio político de Cuba y fue perseguido y agredido hasta el paroxismo, por su postura de oposición civilista al regimen de Castro. Nosotros conocimos a Bragado a mediados de los años ochenta, cuando acudió al Comite Cubano Pro Derechos Humanos con la iniciativa de organizar una Unión de Escritores y Artistas Independientes. Es decir, Reinaldo Bragado dentro de Cuba propuso la iniciativa de fundar una UNEAC anticomunista, que estaría dedicada a agrupar a los artistas e intelectuales que, dentro de la Isla, estaban dispuestos a luchar, mediante la resistencia civil y la defensa de los derechos hum! anos, frente a la tiranía de Fidel Castro. Nuestro movimiento de Derechos Civiles y pro democracia en el territorio nacional, abrió las puertas a los proyectos de perseverante voluntad, creativa y de sacrificios frente al terror de Bragado, quien, junto a la poetisa Tania Díaz Castro, dió inicio así a una corriente cultural contestaria e independiente que, en nuestros días, se ha extendido por todo el país y se ha multiplicado en diversas organizaciones, que coordinan los esfuerzos de los artistas disidentes. El novelista Reinaldo Bragado, al igual que la escritora Tania Díaz Castro y, que los pintores Raúl Montesinos, Nicolás Guillén Landrán y Julian Portal; conjuntamente con los pensadores Adolfo Rivero Caro, Rolando Cartaya y muchos otros ciudadanos de intelecto y con inspiración artística, propiciaron la celebración en el corazón de La Habana de la Primera Exposición de Artísitas Disidentes de Cuba, que reunió a mas cien personas en un gran acto de protesta pública que d! enunció a cara descubierta los crímenes políticos y las atrocidades de Fidel Castro contra el Pueblo de Cuba. En consecuencia, Reinaldo Bragado en su citada columna hace un relevante aporte a la historia de la cultura y de la dignidad ciudadana en Cuba. http://www.sigloxxi.org/bragacult.htm " RIVERO Y BOFILL ; DOS GRANDES PENSADORES
Raúl Montesino R A CONTINUACION UNA CITA DE UN ARTÍCULO DE ADOLFO RIVERO CARO Por. Adolfo Rivero Caro. Bofill fundó el Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH) en 1976, junto con la Dra. Marta Frayde y unos pocos colegas. En contraste con la primera oposición a la revolución, este movimiento proponía las tácticas de la desobediencia civil y la resistencia pacífica, desarrolladas por el Dr. Martin Luther King. El movimiento pretendía dar un viraje civilista a la lucha política cubana. A fines de 1977, la Dra. Frayde fue condenada a 29 años de cárcel por espionaje, reduciendo al mínimo la actividad del CCPDH hasta 1980. Eventualmente, fue liberada y se estableció en España donde mantiene su activismo y dirige una publicación del CCPDH sobre los derechos humanos en Cuba. En 1980, Bofill y los pocos disidentes que quedaban en libertad -Elizardo Sánchez Santacruz, Edmigio López Castillo, Adolfo Rivero Caro y Enrique Hernández Méndez- fueron encarcelados. El movimiento se reorganizó en la prisión y, a mediados de los años 80, cobró nuevo vigor cuando sus integrantes fueron! saliendo de la cárcel. Por otra parte, la decisión del gobierno norteamericano de crear Radio Martí en 1985 le dió al pueblo cubano una fuente de información independiente y una forma de hacerse oir a la oposición. El 10 de diciembre de 1987, Bofill, Reinaldo Bragado, Rolando Cartaya, Rafael Saumel, Edmigio López, Raúl Montesinos y Tania Días Castro se reunieron en el apartamento de esta última para discutir la situación de los derechos humanos en Cuba. Cartaya actuó como moderador. Radio Martí recibió una grabación de la reunión y ésta fue trasmitida, bajo el nombre de "Coloquio de La Habana", los días 5, 6 y 7 de febrero de 1988. Era la primera vez, desde la misma isla, se denunciaban públicamente las violaciones de los derechos humanos en Cuba. El 11 de febrero de 1988, en casa de los esposos Carlos Valdés y Alicia Fernández en el Vedado, el CCPDH organizó la primera exposición de arte disidente a la que asistieron alrededor de 200 personas, entre ellos periodistas extra! njeros, diplomáticos y delegados de Americas Watch y del Comité de Abogados de Nueva York. Se presentaron cuadros y esculturas de Raúl Montesinos así como de Nicolás Guillén Landrián, Teodoro del Valle, Roberto Bermúdez, Carlos Quitana y Santos Martínez. También se expusieron poemas de destacados presos políticos como Ernesto Díaz, Alfredo Mustelier y el Dr. Alberto Fiblas. En marzo de 1988, Bofill y sus compañeros fueron objetos de una furiosa campaña de ataques en la prensa radial, escrita y televisiva que incluyó un editorial del periódico "Granma" ("Un Quinto de Columna", ANTECEDENTES DE LA PRIMERA EXPOSICIÓN DE ARTE INDEPENDIENTE DE CUBA.Hize una síntesis del del talento y la vitalidad mental de éstos dos hombres la sumatoria resultó ser el inicio de un cambio y encontré la formula ,para mi en lo mas hondo de mi ser sentí que el CCPDH nos daba el espacio ,la rampa de lanzamiento para iniciar un movimiento independiente del pensar,la estética y el hunaismo en Cuba. En la casa de Adolfo Rivero Caro encontré una revista Life con un exelente artículo sobre la degradación de la capa de Ozono y la polución ese día como cosas del destino conocí al profesor Ricardo Bofill,mis pensamientos e ideas viajaron rapidamente hubo un momento de abstración , hize una síntesis del del talento y la vitalidad mental de éstos dos hombres la sumatoria resultó ser el inicio de un cambio y encontré la formula ,realmente el CCPDH representó el espacio la rampa de lanzamiento para iniciar un movimiento independiente del pensar,la estética y el hunaismo,Rivero y yo trabajamos de conjunto en la confección del libro LOS ORICHAS EN CUBA de Natalia Bolivar,allí en la casa de Naty ,Adolfo me instruía en idiomas (INGLES) bueno Hablamos de mística y sobre el Movimiento de Derechos Humanos,ése día me prometió que le llevaría una invitación al PROFESOR(RICARDO BOFILL) estaba preparando una muestra en el Hotel HABANA HILTON("Habana Libre") ....Le dije ,mira Rivero ésta! es la ultima muestra que voy a hacer con Natalia ,se trataba de un ciclo de conferencias y muestras de los dibujos para el libro en proceso,como cosas de cualquier diálogo entre cubanos , la joven Adriana Fleitas se rió con malicia viendo un dibujo que hice de un ojo con la siguiente nscripción te estoy cazando C.D.R.) y con mucha perspicacia exclamó ñoooo ÉSTE ES EL PINTOR DEL COMITÉ. Un año antes (1985) conocí a Kirsten Rodnes una dama noruega que se encontraba de visita en Cuba,quería conocer mas de América,ella participó como voluntaria en un programa de ayuda a los danificados del terremoto de Guatemala 1976,me contagió con la filantropía propia de los escandinavos, lo que hablamos ese día fué el inicio ,intercanbiamos opiniones acerca de la democracia,la libertad individual el fenómeno Beatles y la Ecología de alguna manera le comenté como el Popart me ayudó a superar la cruda experiencia de visitar a mi padre al presidio político cuándo sólo tenía nueve años. En la c! asa de Adolfo Rivero Caro encontré una revista Life con un exelente artículo sobre la degradación de la capa de Ozono y la polución ese día como cosas del destino conocí al profesor Ricardo Bofill,mis pensamientos e ideas viajaron rapidamente hubo un momento de abstración , hize una síntesis del del talento y la vitalidad mental de éstos dos hombres la sumatoria resultó ser el inicio de un cambio en la conciencia y el inicio incontenible de tantos grupos en materia de Derechos Humanos en Cuba.Mis actividades con El CCPDH me hizo sentir mas humano,creó la necesidad en mí de querer ir siempre mas lejos en bien de la humanidad.Mis actividad con el Comité Cubano Proderechos Humanos(CCPDH) es un paso hacia el humanismo,se expandió mi mente y el intelecto,no habian manejos de la personalidad ni juegos de intereses,me deshinbí completamente,pude realizar mi personalidad de acuerdo con las necesidades de mi foro interno,gracias a las discuciones de temas como el derecho del ser huma! no en la sociedad,contactos con agencias internacionales de prensa,entrevistas con entidades internacionales no gubernamentales y el clima de libertad propio del CCPDH consolidé mi amor hacia los seres humanos, aprendí que el derecho a la vida implica respetar la propiedad común,el alma de los demás y porsupuesto el medio que nos rodea,sostenía discuciones interminables con mi amigo del alma El Doctor Samuel Martinez Lara , me ayudó a comprender el complejo de sentimientos que provoca la negativa de un estado policiáco a que puedas viajar a otro país ,que coarten tu libertad y el derecho de elegir el lugar del planeta en que quieres vivir quizá fué la Antología de su ensayo El sóindrome del C-8 sedí un poco mas en el reconocimiento de la personalidad y atributos de otras personas,tambien mi autoestima llegó a su punto mas alto,en esos tiempos los jóvenes cubanos estabamos sometidos al control y lavado de cerebro por parte de la policía política y nos aplicaban tratamietos di! arios en las escuelas para que nos sintieramos como parte de un conjunto que no tenía nombre,peso, ni color,algo así para que te sintieras en el status de NON PERSON ,inventaron una nueva figura para perseguir a todo aquel que tuviera iniciativa personal , los ideológos marxistas le llamaron, campaña de la profundización de la conciencia y la lucha en contra del diversionismo ideológico.sSempre quería dar un paso mas lejo ,para mis planes futuros en el exilio siempre tuve como alternativa los estudios ambientales,el ecosistema ,Ricardo Bofill insisitía en que el derecho en el siglo XXI tenía que ser mejorado y como uno de sus puntos enfatizó el derecho a la vida. BRAGADO Y TANIA NO INICIARON ÉSTE MOVIMIENTO. NO SON LOS LUMINIISTAS O IDEÓLOGOS DE ( la Primera Exposición de Artísitas Disidentes de Cuba. Febrero de 1988) Bragado, quien, junto a la poetisa Tania Díaz Castro, dió inicio así a una corriente cultural contestaria e independiente que, en nuestros días, se ha extendido por todo el país y se ha multiplicado en diversas organizaciones, que coordinan los esfuerzos de los artistas disidentes. TOMADO DE LA REVISTA SIGLO XXI http://www.sigloxxi.org/bragacult.htm A pesar de la violencia de los policías civiles, los golpes propinados a los activistas y la orden oficial de cerrar aquella casa, Raúl Montesino reparó los poemas murales de Ernesto Díaz y otros plantados y quedaron expuestos en las paredes de la sala de mi casa por espacio de largos meses. A todo el que visitaba mi casa para hacer sus denuncias, Montesino decía orgulloso: "Miren, estos son los originales de la Exposición de 21 ya restaurados". TANIA DIAZ CATRO. 1988 LA HABANA. Montesino mostró sus obras (10) de arte alegóricas a las torturas que sufrieron nuestros esclavos negros del siglo pasado; Reinaldo Bragado Bretaña escribió y leyó las palabras de apertura (11); el licenciado Adolfo Rivero Caro ofreció una conferencia sobre "La batalla contra la opresión y las violaciones de los Derechos Humanos" (12); se exhibieron dibujos al óleo del cineasta y pintor Nicolás Guillén Landrián (13), encarcelado por sus ideas políticas; se llevó a cabo, como actividad colateral, un Panel de Investigación Social sobre las violaciones de los Derechos del Hombre con encuestas de numerosos testimoniantes y pruebas documentales. A estas actividades asistían, además, el Vice Presidente de Americas Watch, el doctor Kennet Koch; y el doctor Michael Posner, Director Ejecutivo del Comité de Abogados por los Derechos Humanos de New York, quienes laboraron junto a Bofill en la realización de este trabajo. También se realizó otra grabación para la radio del exilio con las voces de catorce testimoniantes, víctimas de violaciones a sus Derechos Humanos. Era demasiado para la prepotencia del régimen y su control absoluto. A los pocos días (14), como bien señala Bofill en uno de sus escritos, "un pelotón de tropas especiales del Ministerio del Interior, vestidos de civil, en compañía de una turba de gamberros, asaltó la residencia... Fueron destruidas numerosas obras allí expuestas... Se lanzaron todo tipo de insultos, amenazas de muerte y vituperios, todo ello como parte de un motín organizado y dirigido por el entonces Ministro del Interior de Cuba, general de División José Abrantes, quien se encontraba en el mismo lugar de los hechos, al frente del operativo represivo". Aquel mismo día, en horas de la noche, el general Abrantes habló sobre lo ocurrido en la calle 21 como un acto contrarrevolucionario. ¿Acaso nuestro propósito era derrocar al régimen, esencialmente militar, con una policía política experta y adiestrada? ¿Podía lograr esto un grupo de personas sin arma alguna y que sólo luchaba por hacer respetar los Derechos Humanos? En la exposición se exhibió además mi libro "Todos me van a tener que oír", publicado por la Unión de Escritores de Cuba en 1970. En una nota se informaba que había sido rechazado por el régimen y casi desaparecido desde el mismo momento en que Nuez (15), el conocido caricaturista del periódico Granma, señaló en una reunión del Partido Comunista que le poema "El traidor" que aparecía en el libro estaba inspirado en Fidel Castro (16). Ese era su criterio subconciente en aquellos momentos: que Castro era un traidor. La verdad del poema no era ésa desgraciadamente. No estaba dirigido a Castro, sino a otra persona que amé una vez. ¡Cuánto me gustaría decir ahora que mi viejo compañero de trabajo, el señor Nuez, tenía razón! En aquellos momentos me sentí recompensada, como si se hubiera hecho justicia con mi libro, libro que no se merecía la revolución. Allí estaba expuesto, en un montaje muy lindo realizado por el ex preso político Teodoro del Valle (17). No me importa que el libro haya quedado roto en el piso por los agentes que asaltaron la casa. A pesar de la violencia de los policías civiles, los golpes propinados a los activistas y la orden oficial de cerrar aquella casa, Raúl Montesino reparó los poemas murales de Ernesto Díaz y otros plantados y quedaron expuestos en las paredes de la sala de mi casa por espacio de largos meses. A todo el que visitaba mi casa para hacer sus denuncias, Montesino decía orgulloso: "Miren, estos son los originales de la Exposición de 21 ya restaurados". Para la realización de las acusaciones yo tenía la misma fórmula de Bofill. Primeramente la persona que testimoniaba me relataba la acusación. Si yo la encontraba correcta desde el punto de vista técnico de acuerdo a los artículos de la Carta Universal, procedía a redactarla. Tomaba el número de carné de identidad y todos los demás datos de la persona, y tanto ésta como los otros activistas o testigos que estuvieran presentes firmaban el documento con original y dos copias. El original era enviado a la Organización de Naciones Unidas, ONU (18). Una de las dos copias debe estar en la Seguridad del Estado, si es que no la han quemado, y la otra en un lugar muy seguro y oculto hasta hoy, donde también están todos los documentos del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba (19) de esa primera época. Teníamos que tomar precauciones porque todos sabíamos que estábamos vigilados constantemente y expuestos a lo peor. Bofill lo había señalado: "Cuba vive bajo el régimen de Castro en un virtual estado de ley marcial y, por lo tanto, abiertamente se violan los Derechos Humanos. Nuestras vidas, pues, estaban en gran peligro". Por aquellos días, no recuerdo exactamente la fecha, marchó al exilio Raúl Montesino. Nunca supo el vacío y la tristeza que nos dejó. Era una persona con un gran amor por la vida, de nobles sentimientos. Sentía un profundo afecto por la escritora Natalia Bolívar y me dejó como recuerdo una sirenita hecha con una piedra dura de mar que aún guardo como prueba de hermandad. Querido hermano Raúl, efectivamente esa opinión es erronea. He buscado en Siglo XXI y no encontré el texto a que te refieres. Envíame el titulo exacto y la fecha para solucionar el asunto. El problema consiste, como pódrás apreciar, en que la página tiene muchos colaboradores y, nosotros, a veces no podemos leer todos los escritos antes que el Web Master, Modesto Arocha, lo incluya en Siglo XXI. Cuando deseer publicar alguna crónica o información, envíala y la insertaremos, un abrazo R.Bofill RICARDO Y RIVERO ÉSTO ES UN ERROR HISTÓRICO . BRAGADO Y TANIA NO INICIARON ÉSTE MOVIMIENTO. "Bragado, quien, junto a la poetisa Tania Díaz Castro, dió inicio así a una corriente cultural " RICARDO Y RIVERO ÉSTO ES UN ERROR HISTÓRICO. BRAGADO Y TANIA NO INICIARON ÉSTE MOVIMIENTO. NO SON LOS LUMINIISTAS O IDEÓLOGOS DE ( la Primera Exposición de Artísitas Disidentes de Cuba. Febrero de 1988) Bragado, quien, junto a la poetisa Tania Díaz Castro, dió inicio así a una corriente cultural contestaria e independiente que, en nuestros días, se ha extendido por todo el país y se ha multiplicado en diversas organizaciones, que coordinan los esfuerzos de los artistas disidentes. TOMADO DE LA REVISTA SIGLO XXI http://www.sigloxxi.org/bragacult.htm A pesar de la violencia de los policías civiles, los golpes propinados a los activistas y la orden oficial de cerrar aquella casa, Raúl Montesino reparó los poemas murales de Ernesto Díaz y otros plantados y quedaron expuestos en las paredes de la sala de mi casa por espacio de largos meses. A todo el que visitaba mi casa para hacer sus denuncias, Montesino decía orgulloso: "Miren, estos son los originales de la Exposición de 21 ya restaurados". TANIA DIAZ CATRO. 1988 LA HABANA. Montesino mostró sus obras (10) de arte alegóricas a las torturas que sufrieron nuestros esclavos negros del siglo pasado; Reinaldo Bragado Bretaña escribió y leyó las palabras de apertura (11); el licenciado Adolfo Rivero Caro ofreció una conferencia sobre "La batalla contra la opresión y las violaciones de los Derechos Humanos" (12); se exhibieron dibujos al óleo del cineasta y pintor Nicolás Guillén Landrián (13), encarcelado por sus ideas políticas; se llevó a cabo, como actividad colateral, un Panel de Investigación Social sobre las violaciones de los Derechos del Hombre con encuestas de numerosos testimoniantes y pruebas documentales. A estas actividades asistían, además, el Vice Presidente de Americas Watch, el doctor Kennet Koch; y el doctor Michael Posner, Director Ejecutivo del Comité de Abogados por los Derechos Humanos de New York, quienes laboraron junto a Bofill en la realización de este trabajo. También se realizó otra grabación para la radio del exilio con las voces de catorce testimoniantes, víctimas de violaciones a sus Derechos Humanos. Era demasiado para la prepotencia del régimen y su control absoluto. A los pocos días (14), como bien señala Bofill en uno de sus escritos, "un pelotón de tropas especiales del Ministerio del Interior, vestidos de civil, en compañía de una turba de gamberros, asaltó la residencia... Fueron destruidas numerosas obras allí expuestas... Se lanzaron todo tipo de insultos, amenazas de muerte y vituperios, todo ello como parte de un motín organizado y dirigido por el entonces Ministro del Interior de Cuba, general de División José Abrantes, quien se encontraba en el mismo lugar de los hechos, al frente del operativo represivo". Aquel mismo día, en horas de la noche, el general Abrantes habló sobre lo ocurrido en la calle 21 como un acto contrarrevolucionario. ¿Acaso nuestro propósito era derrocar al régimen, esencialmente militar, con una policía política experta y adiestrada? ¿Podía lograr esto un grupo de personas sin arma alguna y que sólo luchaba por hacer respetar los Derechos Humanos? En la exposición se exhibió además mi libro "Todos me van a tener que oír", publicado por la Unión de Escritores de Cuba en 1970. En una nota se informaba que había sido rechazado por el régimen y casi desaparecido desde el mismo momento en que Nuez (15), el conocido caricaturista del periódico Granma, señaló en una reunión del Partido Comunista que le poema "El traidor" que aparecía en el libro estaba inspirado en Fidel Castro (16). Ese era su criterio subconciente en aquellos momentos: que Castro era un traidor. La verdad del poema no era ésa desgraciadamente. No estaba dirigido a Castro, sino a otra persona que amé una vez. ¡Cuánto me gustaría decir ahora que mi viejo compañero de trabajo, el señor Nuez, tenía razón! En aquellos momentos me sentí recompensada, como si se hubiera hecho justicia con mi libro, libro que no se merecía la revolución. Allí estaba expuesto, en un montaje muy lindo realizado por el ex preso político Teodoro del Valle (17). No me importa que el libro haya quedado roto en el piso por los agentes que asaltaron la casa. A pesar de la violencia de los policías civiles, los golpes propinados a los activistas y la orden oficial de cerrar aquella casa, Raúl Montesino reparó los poemas murales de Ernesto Díaz y otros plantados y quedaron expuestos en las paredes de la sala de mi casa por espacio de largos meses. A todo el que visitaba mi casa para hacer sus denuncias, Montesino decía orgulloso: "Miren, estos son los originales de la Exposición de 21 ya restaurados". Para la realización de las acusaciones yo tenía la misma fórmula de Bofill. Primeramente la persona que testimoniaba me relataba la acusación. Si yo la encontraba correcta desde el punto de vista técnico de acuerdo a los artículos de la Carta Universal, procedía a redactarla. Tomaba el número de carné de identidad y todos los demás datos de la persona, y tanto ésta como los otros activistas o testigos que estuvieran presentes firmaban el documento con original y dos copias. El original era enviado a la Organización de Naciones Unidas, ONU (18). Una de las dos copias debe estar en la Seguridad del Estado, si es que no la han quemado, y la otra en un lugar muy seguro y oculto hasta hoy, donde también están todos los documentos del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba (19) de esa primera época. Teníamos que tomar precauciones porque todos sabíamos que estábamos vigilados constantemente y expuestos a lo peor. Bofill lo había señalado: "Cuba vive bajo el régimen de Castro en un virtual estado de ley marcial y, por lo tanto, abiertamente se violan los Derechos Humanos. Nuestras vidas, pues, estaban en gran peligro". Por aquellos días, no recuerdo exactamente la fecha, marchó al exilio Raúl Montesino. Nunca supo el vacío y la tristeza que nos dejó. Era una persona con un gran amor por la vida, de nobles sentimientos. Sentía un profundo afecto por la escritora Natalia Bolívar y me dejó como recuerdo una sirenita hecha con una piedra dura de mar que aún guardo como prueba de hermandad. |