SURGIMIENTO DE LA OPOSICION DEMOCRATICA CUBANA.

CONTINUACION DE LA INTRODUCCION A "LA FISURA: LOS DERECHOS HUMANOS EN CUBA", de Reynaldo Bragado, Tomo II .

Veintiséis años han trancurrido desde los primeros pasos dados para enfrentar a Fidel Castro, dentro de la nación, de una manera organizada y apelando a recursos civilistas, no conspirativos y, sobretodo, totalmente abiertos a la libre participación ciudadana.

El tiempo transcurrido ha servido para el surgimiento de diversas corrientes opositoreas al castrismo, que comprenden practicamente todas las tonalidades de las diversidades políticas que coexisten en el mundo contemporaneo. Las organizaciones de la renaciente sociedad civil independiente cubana, lejos de dividirse como afirman los detractores, lo que han logrado es multiplicarse, de acuerdo con las preferencias de criterios de los partipantes, como corresponde a cualquier aspiración de ejercicio democrático.

Incluso, han aparecido aportes originales al activismo contestario como es la iniciativa de los periodistas independientes que, aunque ha sido premiada y exaltada gracias a los esfuerzos del exilio cubano, no ha recibido el debido reconocimiento por parte de la grandes medios de comunicación internacionales, por la sencilla razón de que sus críticas las hacen contra un regimen supuestamente izquierdista y antinorteamericano.

La membresía de las agrupaciones anticomunistas dentro del territorio cubano, sin exageración alguna, han llenado páginas de gloría resistiendo a las atrocidades del sistema carcelario y de guerra sucia de Fidel Castro contra ellos y sus familiares, y han demostrado tal talento e imaginación creativa, que si el escenario de su bregar hubiera sido Suráfrica, Argentina, Guatemala u otro suelo controlado por fuerzas de las llamadas derechistas, ya les habrían otorgado algún premio Príncipe de Asturias, de España; o la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia; y es probable que, además, contaran con uno o dos premios Nóbel de la Paz.

Sin embargo, esas miopías y omisiones, al final, no hacen mas que acrecentar los méritos de los opositores cívicos de Cuba, resistiendo a pesar de la indiferencia, del desden, y a veces hasta de la hostilidad de una parte del propio pueblo que, sin lugar a dudas, será altamente beneficiado como resultado de los cambios políticos, económicos y sociales que tendrán lugar en Cuba como fruto de las tareas patrióticas que han protagonizado los resistentes al despotismo.

Pienso que el acontecimiento mas féliz que ha ocurrido en estos avatares de los objetores de conciencia cubanos es la alianza que, no sin grandes incomprensiones y dificultades, lentamente ha ido surgiendo en relación al universo de los exiliados cubanos en Estados Unidos, en España, en Puerto Rico y en otras partes.

La fructificación de esta conjugación de esfuerzos puede apreciarse en las constantes gestiones de socorro que se hacen por todo el mundo para defender a los opositores civiles cubanos de las agresiones de los castristas.

Quizás el ejemplo mas elocuente, acerca del amparo que los exiliados cubanos promueven todos los días a favor de los disidentes en Cuba, sea la postura de respaldo hacia ellos que han adoptado el Presidente Checo, Vaclav Havel, y los Gobernos de Polonia, Canadá, España, Francia, Suecia, México, el Reino Unido, Hungría, Portugal y otros, así como decenas de organizaciones internacionales que defienden los derechos del ciudadano.

EL FOMENTO DEL PLURALISMO

La mejor iustración para hacer resaltar el grado de respeto a la diversidad de opiniones políticas que conviven en el movimiento de resistencia democática cubana, son los exitos parciales que alcanzó el proyecto "Concilio Cubano", hasta que tuvo que ser aplastado a la fuerza por la policía política de Castro.

La labor en común que fueron capaces de desarrollar para Concilio Cubano agrupaciones neo-liberales; socialdemócratas; demócrata cristianas; independientes; conservadoras; socialistas; reformistas; radicales; las aspirantes a la reconciliación nacional; las que defienden los postulados de cero impunidad para los criminales; las que apoyan el embargo económico norteamericano a Castro; las que se manifiestan por las distintas variantes del levantamiento de ese embargo; las organizaciones contestatarias que están a favor de sostener un diálogo con las autoridades del gobierno para la transición política de la nación; las entidades disidentes que se pronuncian contrarias a cualquier tipo de acercamiento con el regimen castrista y otras con multiciplicidad de programas, todas estuvieron de acuerdo en cooperar mediante un forum abierto para buscar soluciones a la crisis nacional.

Como todos saben, Fidel Castro percibió el peligro que la realización de las aspiraciones de Concilio Cubano entrañaba para sus ambiciones de perpetuación en el poder, y destruyó mediante la violencia este plan opositor.

Existe otra muestra que ilustra el componente de comprensión que han alcanzado los disidentes cubanos , acerca de la imperiosa necesidad que implica la tolerancia de los criterios ajenos y el debate civilizado que excluye el terrorismo verbal, en el camino de propiciar los valores democráticos.

Me refiero a la acogida favorable que dentro del Comité Cubano Pro Derechos Humanos obtuvo la idea de Oscar Peña Martínez en l990, dirigida a convocar al "Llamado a un Encuentro Nacional", es decir, a un diálogo entre la oposición y el gobierno, para intentar buscar una salida a la catástrofe que el comunismo ha provocado en Cuba.

En realidad, una parte de la membresía del Comité se oponía a priori, y aun se opone , a sostener conversaciones con Fidel Castro en medio de las circunstancias tradicionales. Sin embargo, los discrepantes aceptaron el reto que supuso hacer desde dentro de Cuba tal llamado . ( En este libro aparece un artículo de Oscar Peña, quien es uno de los mas destacados activistas del movimiento de Derechos Humanos, que narra algunos detalles sobre los alcances de aquella propuesta de diálogo.)

En estas esferas de hacer contribuciones provechosas a la instauración de un nuevo clima político, en el bregar del pueblo cubano por sus libertades públicas, los integrantes de la renaciente sociedad civil opositora han hecho aportes sustanciales. En tal sentido, no se puede perder de vista que aun en demasiados discursos políticos, en todos los rincones del planeta, se emplean amenazas de muerte y de brutales represalias frente a los contrincantes, así como toda suerte de recursos de extorsión, de difamación y de ultraje, que incitan hacia el violentamiento de quienes se convierten en las víctimas de esos ataques.