RENE MONTES DE OCA MARTIJA Y ORLANDO GONZALEZ BRIDON: En las cárceles de Castro por sus ideas contestarias.

COLUMNAS DE OBSERVACIONES DE LA REVISTA  “Siglo XXI”, marzo l6 del año 200l

René Montes de Oca Martija, uno de los principales líderes del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba afiliado a la Fundación Andrei Sajarov, y Orlando González Bridón, una de las figuras centrales del sindicalismo independiente de Cuba,  están encerrados en el presidio político mediante patrañas judiciales que ha ordenado llevar a cabo Fidel Castro para intentar, una vez mas, aplastar al movimiento de derechos humanos y pro democracia de Cuba,  que cada día suma nuevos adeptos en toda la Isla.

El caso de René Montes de Oca Martija representa una de los episodios mas repugnantes de los perpetrados por los guardias castristas, dentro del marco de  la “guerra sucia generalizada”, en la que apelan a cualesquiera procedimiento gangsteril,  para intentar encarcelar   y desacreditar a multitud de  directivos de la oposición civilista.

Lo cierto es que después de un  largo y escrupuloso escrutinio, llevado a cabo por personas dignas de todo crédito, en el que incluso se tomaron las declaraciones de la supuesta víctima de los hechos de inventada violencia doméstica imputados a  Rene Montes de Oca Martija, ha quedado completamente demostrado que todo el operativo montado  contra este valeroso luchador frente el comunismo en Cuba, no fue mas que una burda elucubración de rufianes al servicio de la represión.

En realidad, el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, desde su fundación en l988,  ha sido uno de los objetivos predilectos de Fidel Castro.  Desde  que el 26 de julio de l988, en su discurso conmemorando otro aniversario del asalto al Cuartel Moncada, y habiendo pasado solo seis días de la Creación de este Partido Político creado para enfrentarse al Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro dijo que él no iba a tolerar a ese  partido contrarrevolucionario de bolsillo. Desde aquel momento,  los ataques mas brutales no han cesado un solo instante.

Contra  la poetisa Tanía Díaz Castro y el médico Samuel Martínez Lara, quienes fueron los organizadores principales del Partido Pro Derechos Humanos,  se desató una verdadera cacería humania, sin precedentes hasta esos momentos en la disidencia cubana.  A Tanía Diaz Castro, después de once meses de  arresto en Villa Marista, de  torturas y brutalidades inenarables, solo lograron doblegarla cuando le arrestaron a su hija  MariCarmen Villares, de l6 años en aquel entonces, y la acusaron de “tráfico de drogas”.  Enfrentada a un chantaje de tal naturaleza, Tania se vió forzada a retroceder para salvar a su hija de una encarcelamiento que la iba a triturar.

Al Dr.Samuel Martínez Lara  lo mantuvieron un año extorsionándolo en ese mismo  Cuartel de sicarios, y le provocaron dolencias de salud que, desde entonces, lo han mantenido constantemente al borde de la muerte, desmovilizándolo de esta manera atroz de su activismo opositor. Sin embargo, no han podido destruír al Partido Pro Derechos Humanos.  Aunque las instrucciones de Fidel Castro han sido las de, pulverizar desde dentro,  a esta agrupación política anticomunista, como el ave fénix esa entidad civilista ha perseverado y cuenta con el respaldo de importantes instituciones y personalidades internacionales.

El atropello contra el sindicalista libre Orlando González Bridón también ha sido abominable.  Pero su ejemplo y su honrosa trayectora perduran y tampoco podrán ser destruídas por el horror del regimen.