RENE GOMEZ MANZANO Y FELIX PENA

PERFILES DE LA REVISTA "SIGLO XXI". Miércoles 24 de Mayo del año 2000

La puesta en libertad condicional del abogado fundador de la Corriente Agramontista, René Gómez Manzano, el tercer integrante liberado del Grupo de los Cuatro, que redactó el documento "La Patria es de Todos" me trae a la memoria el recuerdo de aquel otro abogado cubano a quien Fidel Castro hizo pagar un altísimo precio por oponérsele. Me refiero al Capitán del Ejercito Rebelde Félix Pena, quien fue asesinado por órdenes de Castro a principios de l959.

Entre las ejecutorias contestarias de los abogados René Gómez Manzano y Félix Pena hay varias décadas de diferencia, pero la trama histórica es la misma. El eje central de ambos destinos forma parte de la urdidumbre de conspiraciones permanentes por parte de Fidel Castro, para concentrar en sus manos todos los poderes del País y para perpetuarse interminablemente en ellos.

El joven oficial letrado del Ejercito Rebelde, Félix Pena, en los primeros días del triunfo revolucionario de l959, recibió de Fidel Castro las órdenes de juzgar y condenar a un grupo de pilotos e integrantes de la derrotada fuerza aerea del dictador Batista, por supuestos crímenes de guerra.

El tribunal para juzgar a los prisioneros militares en cuestión estuvo presidido por el Capitán Félix Pena y, además, lo integraron el abogado criminalista de Santiago de Cuba Adalberto J.Paruas y el Comandante de la Fuerza Aerea Revolucionaria Michel Yabor.

Sin embargo, a diferencia de las farzas judiciales que Castro había dispuesto se ejecutarán, para darle ciertos matices de legalidad a los fusilamientos masivos que su llegada al poder desataron en toda la Isla, Félix Pena dispuso que, en esta corte bajo su presidencia, se respetaran integramente las normas de derecho procesal vigentes en Cuba en aquellos momentos. El Comandante Michel Yabor y el jurista Adalberto Paruas sostuvieron la misma firmeza de principios .

El resultado de este juício fue la absolución de los acusados por falta de pruebas fehacientes. El arrebato de furia de Fidel Castro, por la supuesta traición de Félix Pena al incumplir las órdenes que él le había dado, de fusilar a los aviadores militares de Batista, terminó con el asesinato del Capitán Pena mediante un disparo en la cabeza.

Desde hace algunos años, la labor de denuncia del movimiento de derechos humanos de Cuba ha logrado desenmascarar muchos crímenes de esta naturaleza cometidos por Fidel Castro y, en cierta medida, ha obligado a la maquinaria represiva cubana a tratar de adecentar algunos de sus mas escándalosos procedimientos de terrorismo de estado.

Esta es la razón por la que en Cuba se terminaron los fusilamientos de opositores políticos al Castrismo, que todavía a comienzos de los años 80 se practicaban con frecuencia.

Nuestro activismo de derechos humanos aun en el año l985 no pudo salvar la vida del abogado disidente Aramís Taboada, quien estando en la cárcel fue víctima de una muerte clinicamente provocada.

Sin embargo, ahora este activismo humanitario ha logrado salvar a René Gómez Manzano y esperamos poder seguir rescatando del extermino castrista a otros opositores democráticos.