DESPEDIDA A MADELEINE ALBRIGHT

NOTAS DE OPINIÓN DE LA REVISTA  “Siglo XXI”, viernes l9 de enero del año 200l

Con la despedida de la Secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright han llegado a sus manos nuestros mensajes de gratitud por todas sus gestines a favor de los prisioneros políticos cubanos y en apoyo al movimiento de derechos humanos y oposición democrática que brega dentro de Cuba.   Madeleine Albright se ha caracterizado por ser una persona que no olvidado nunca los horrores que tuvo que padecer su pueblo Checoslovaco bajo el terror comunista. Su  familia sufrió en carne propia y ella, en consecuencia, se convirtió en una eterna defensora de los Derechos Ciudadanos y de  las libertades públicas de todos los pueblos.

Teniendo en cuenta los méritos excepcionales de Madeleine Albright durante toda su carrera relacionada con su vocación humanitaria, y el talento demostrado en sus labores en el mundo acádemico y  en la diplomacia, especialmente durante su desempeño como Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América, el presidente checo Vaclav Havel propuso su candidatura para ocupar  la Presidencia de la República Checa.

Para nuestro movimiento cubano de derechos humanos y  pro democracia Madeleine Albright, aun desde los días en que  se encontraba en la vida universitaria, representó siempre la mano amiga dispuesta a apoyar proyectos para abogar por la liberación de los presos políticos cubanos y,  en todo momento,  constituyó un baluarte en defensa de las organizaciones disidentes que desde dentro de la Isla defiende la dignidad de las personas.

De manera muy significativa, Madeleine Albright se destacó en los esfuerzos en la denuncia del  caso de los Cuatro firmantes del Documento “La Patria es de Todos”, Vladimiro Roca, René Gómez Manzano, Marta Beatriz Roque y Félix Bonne Carcassés. Así mismo ha actuado para tratar de lograr la liberación de cubanos inocentes,  que están encarcelados en razón de sus ideas civilistas, como son los activistas Francisco Chaviano, Bernardo Arévalo Padrón, Maritza Lugo, Marcos Lázaro Torres, Jorge Luís García Pérez –Antúnez-, Néstor Rodríguez Lobaina, Eddie Alfredo Mena, René Montes de Oca Martija y otros cientos de patriótas.

Conjuntamente con nuestro testimonio de gratitud hacia Madeleine Albright, también estamos haciendo un reconocimiento similar para la querida amiga Lula Rodríguez, quien durante décadas no ha desfallecido en su labor a favor de la libertad del pueblo de Cuba y, quien, desde su cargo muy cercano a la Secretaria de Estado saliente, en todos estos últimos años no ha cesado un solo instante de hacer gestiones para apoyar a los defensores de los derechos humanos en Cuba y en cualquier parte del Mundo.

De manera muy especial, en estos momentos en que dos figuras altruístas de la República Checa, Jan Bubenik e Ivan Pilip, han sido secuestrados en Cuba por Fidel Castro y se les utiliza como rehenes en la guerra sucia del reducido grupo de fanáticos comunistas,  que se afanan por perpetuarse en el poder a cualquier precio, en estas horas de ignomía para la Nación cubana que,  a su vez,  es rehen de una gavilla de malhechores, el ejemplo que deja la obra de Madeleine Albright y de  Lula Rodríguez nos ilumina a todos.