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LA DISIDENCIA QUE ESTA POR LLEGAR PERSPECTIVAS DE LA REVISTA "SIGLO XXI", para el martes 25 de julio del año 2000.- Miguel Sánchez Valiente es un ex teniente coronel de las fuerzas armadas de Cuba, que en la actualidad está encerrado en las cárceles de Castro como prisionero de conciencia, y quien en estos momentos se encuentra en peligro de muerte por la total negativa de asistencia médica que las autoridades ejercen en su contra, en represalia por su postura opositora dentro del presidio. La furia de Fidel Castro contra este ex militar, Miguel Sánchez Valiente, reside en que el G-2 un día supo que este oficial, de gran prestigio entre los mandos y la tropa que le rodeaba, en realidad era miembro de la disidencia cubana, y formaba parte de un sector de esa oposición que se mantiene latente, pero fuera del escenario público. Este proyecto de crear en Cuba segmentos no visibles del activismo de derechos humanos surgió en el año l980, cuando tuvimos que confrontar la realidad de que los pocos miembros del Comité Cubano Pro Derechos Humanos de aquel entonces, estábamos encarcelados y en la calle no había quedado nadie para continuar nuestras labores. Mas tarde, fuera de la cárcel, concebimos la iniciativa de organizar en completa discreción a una parte de la membresía que se iba sumando a nuestras agrupaciones cívicas, cuyos objetivos solo están en el terreno de la batalla de las ideas contra la opresión, actuando publicamente y a cara descubierta; que proclaman su pensamiento a voz en cuello y que no tienen absolutamente nada que ocultar, pues solo se trata de reclamar el ejercicio de derechos inalienables e imprescriptibles para todo ciudadano. Sin embargo, considerando que Fidel Castro en modo alguno reconoce el fuero de estas libertades públicas inherentes a toda sociedad civilizada, y sabiendo que en el cualquier momento todos los disidentes podiamos nuevamente ser enrejados e incomunicados por el Jefe del Cuartel, procedimos a pedirle a numerosas personas que se nos acercaban para incorporse al Comité, que permanecieran en el anonimato para que continuaran nuestro activismo civilista, si otra vez éramos todos encarcelados. De esta manera, nuestro amigo de tantos años y correligionario del proceso de la Microfracción, Ramón Calcines Gordillo, fallecido hace unos meses, se convirtió en uno de los principales eslabones de ese sector de la disidencia que se mantiene en completa discreción, a la espera del momento en que su actuación sea en extremo necesaria. Teniendo en cuenta que Ramón Calcines Gordillo era un líder integral y que fue Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba hasta l968, en que fue expulsado como un disidente por su participación en la Microfracción, las perspectivas de su labor siempre fueron extraordinarias. Y aunque no conocimos al hoy prisionero político en peligro de muerte Miguel Sánchez Valiente, sabemos que formó parte de esas filas de la disidencia que "están por llegar". |