FARSA JUDICIAL CONTRA MONTES DE OCA

RESEÑA PARA LA REVISTA “Siglo XXI”, de Samuel Martínez Lara, miércoles 5 de Diciembre del año 200l

La farsa judicial que Fidel Castro ordenó ejecutar contra el Secretario General del opositor Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, René Montes de Oca Martija, se transformó es una demostración palpable de la completa desmoralización,   en que se encuentran los cuadros de los aparatos de gobierno comunista en la Isla.  De hecho, la patraña de la pretendida “justicia revolucionaria” trocada en burda pantomima de vengazas y terror, que los cancerberos del G-2 lanzaron contra la firmeza y el decoro oposicionista del  citado líder disidente, puso en ridículo hasta los cimientos mismos de ese anacrónico sofisma titulado el castrismo.

En primer lugar, en cada una de las declaraciones del propio René Montes de Oca quedó demostrado que él es absolutamente inocente del mas mínimo delito real y, por el contrario, su conducta social y política lo que constituye es un ejemplo de firmeza,  frente a la ignominia que representa para la ciudadanía el vivir sometida al sistema político comunista, que todos aborrecen y anhelan que desaparezca.

De igual manera, en el recinto adonde se realizó esa pirueta criminal contra la justicia,  los familiares de Montes de Oca y algunos activistas de derechos humanos, que lograron llegar hasta el citado ejercicio de extorsión policiaca,  expresaron un resonante ‘QUE VIVAN LOS DERECHOS HUMANOS’, acontecimiento que por si solo es definitorio del fracaso del terrorismo imperante en la nación de los cubanos.

Oportuno así mismo es resaltar que las autoridades,   por miedo de provocar una manifestación popular a favor de René Montes de Oca y de toda la oposición civilista cubana,  con motivo de ese infame show en la Ciudad de Ciego de Avila, efectuaron  el montaje de una manera virtualmente clandestina.

Sin embargo, toda la tramoya terrorista que rodeó estos alardes de matonismo barato por parte de Fidel Castro, no pudieron impedir que Jesús Montes de Oca, hermano; María Martija, la madre y Esther Germán Valdés la esposa de René Montes de Oca Martija, le dieran una lección de civismo a los porristas y comisarios comunistas presentes en el recinto. Incluso el abogado de oficio situado por el propio sistema represivo, dejó clara la falsía de todo el proceso.

Los informes de este nuevo episodio sobre el modus operandi de Fidel Castro en su guerra sucia para perpetuarse en el poder, estuvieron oportunamente en las manos del presidente del Gobierno Español José María Aznar, quien acaba de expresar en Praga que ante la situación crítica de los Derechos Humanos y de las Libertades Pública en Cuba, es imposible para la Unión Europea establecer algún acuerdo de cooperación con sus actuales autoridades.