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CONFERENCIA DE PRENSA
PUNTOS DE VISTA PARA LA REVISTA SIGLO XXI DE ENRIQUE HERNANDEZ, lunes 8 de octubre del año 2002 Alcira Avila Frabré, la madre del prisionero político Leornardo Bruzón Avila, en compañia de otros familiares, ha llevado a cabo una conferencia de prensa en su hogar, para denunciar que su hijo está en peligro de muerte, a consecuencia de una huelga de hambre que sostiene en compañia de otros confinados por sus ideas, desde el pasado día 28 de agosto, y ayuno que hacen en protesta por sus encarcelamientos arbitrarios. Leonardo Bruzón Avila es el Presidente de la organización “24 de Febrero, Derechos Humanos”, y está encerrado en la prisión de Quivicán junto a otros activistas cívicos, a causa de sus opiniones oposicionistas. En esta conferencia de prensa, que ha convocado la madre cubana Alcira Avila Fabre, se encierra una gran lección que cientos de miles de cubanos que, han sido y son avasallados por Fidel Castro, deberían tomar muy en serio. Se trata de la protesta pública por parte de las personas agredidas en lo mas elemental de su dignidad personal. El ejemplo que entraña esta postura de firmeza de la Señora Avila Fabré, es el mismo que, con gran decoro y valentía sostienen otros seres queridos de ciudadanos injustamente encarcelados, torturados y sometidos a todo género de vejamenes por los castristas, para saciar sus instintos de venganza y opresión. De la misma manera que un día, lo hizo MARGARITA MARIN TOMPSON, la madre de los tres hermanos García Marín, -Ventura García Marín, de l9 años de edad; Eugenio García Marín, de 20 años y Cipriano García Marín, de 23 años, todos fusilados en l98l, en un hecho de sangre único en todo el mundo por su naturaleza, es decir, como una venganza de un jefe de estado, en este caso Fidel Castro, contra una familia. De la misma manera que acaba de actuar la madre de Leonardo Bruzón Avila, lo hacen de manera sistemática, Berta Antúnez, la hermana del también prisionero de conciencia Jorge Luís García Pérez, -Antúnez-; Maritza Calderín Columbié, la esposa de Líder de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, Juán Carlos González Leyva; Elsa Morejón, la esposa del médico Oscar Elías Biscet; Ana Aguililla, la esposa de Francisco Chaviano, el fundador del Consejo para los Derechos Civiles de Cuba, y como también actuan de manera vertical, los padres, esposas, hermanos y otros familares de prisioneros como Néstor Rodriguez Lobaina, Emilio Leyva, Delio Laureano Resquejo, Bernardo Arévalo Padrón y otros muchos hombres y mujeres, que están tras las rejas por sus criterios a favor de la democracia y las libertades públicas. La lección que emana de este proceder, es que todos aquellas personas que en Cuba tiene familiares que han sido fusilados o asesinados, encarcelados, torturados, mutilados, o de cualquier manera agredidos, como parte del derrotero criminal de Fidel Castro para lograr perpetuarse en el poder, todos pueden inspirarse y alzar sus voces de condena frente a la ignominia. Como también, en ocasiones, lo han hecho otros ciudadanos dentro de Cuba, que han sido abusivamente despojados de sus casas, de sus muebles, de sus utensilios dométicos, y hasta de sus prendas personales. No se puede permanecer callado ante el terrorismo de estado. Es preciso exigir el respeto de la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la cual, la República de Cuba es ponente y firmante. Para Contacto Cuba, Ricardo Bofill. |