EXILIO Y OPOSICION INTERNA EN CUBA

PAGINAS DE OPINION DE LA REVISTA "SIGLO XXI", del Jueves l0 de Marzo del año 2000

Hace unos dias asistimos a una forum de debates convocado por el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, afiliado a la Fundación Andrei Sakharov, que estuvo dedicado a analizar nuevas fórmulas para la asistencia humanitaria y el respaldo internacional de todo el movimiento de oposición democrática, que se esfuerza dentro de la Isla por facilitar los cambios hacia un Estado de Derecho en la República de Cuba.

Este taller de trabajo del Partido Pro Derechos Humanos escuchó con atención las propuestas de Lázaro García Cernuda, uno de los principales directivos de esta organización disidente que hace poco tiempo se exilió en los Estados Unidos, y quien habló sobre la utilización de novedosos métodos de labor para el apoyo a los activistas de la sociedad civil que bregan dentro del País. A su vez. Maritza Expósito y Nelsón Torres Pulido, de esta misma agrupación, contribuyeron a la discusión con otras iniciativas que ellos vienen practicando hace algun tiempo.

En los mas de once años que nosotros hemos permanecido desarrollando tareas dentro del exilio cubano en Miami, y en diversas partes del Mundo, en este campo de fomentar la cooperación y el respaldo internacional a favor del movimiento de derechos humanos y de toda la emergente nueva sociedad civil cubana, cada semana hemos asistido a varios encuentros, seminarios, conferencias, simpósios y otras jornadas de explicación y de reflexión sobre la importancia esencial que representan los vínculos, permanentes, de colaboración recíproca entre todos los sectores contestarios que batallan en la Isla por la democracia con las instituciones de los exiliados cubanos en Estados Unidos, en España y en todas partes del planeta.

En este orden de comprensión, de contactos personales y de asociación de proyectos entre la disidencia y el exilio, recuerdo que en l988 todavía estabamos en cero. Asi, por ejemplo, debe saberse que cuando a comienzos de ese año el movimiento de derechos humanos cumplía l2 años de existencia en el interior de Cuba, aun no contábamos con sistema alguno para lograr el apoyo externo a nuestra membresía.

De esta manera, para que hoy se pueda apreciar con rigor la importancia que poseen, y el cambio que representan con respecto a nuestra época en La Habana, las relaciones fraternales que el exilio cubano mantiene diariamente con cientos de activistas cívicos dentro de Cuba, debe conocerce que hasta ese período de l988, los opositores en Cuba jamás recibímos una llamada telefónica de aliento desde el exterior, ni nos llego una sola carta de simpatía o de reconocimieno y, como es natural, tampoco pudimos contar ni siquiera con una sola aspirina de asistencia humanitaria.

Primero, fue necesario romper las barreras de desinformación y confrontaciones estériles, que los sistemas de guerra sucia de Fidel Castro habían logrado interponer entre los disidentes y las agrupaciones patrióticas del exilio cubano. Hubo que comenzar conquistando la confianza de los luchadores contra el totalitarismo en Cuba que, como los legendarios Comandantes Húber Matos y Michel Yabor, desde l959 se habían enfrentado al terror castrista.

En estos tiempos se puede afirmar que, el éxito mas notable del trabajo a favor de la democracia en Cuba, ha sido la sincera alianza que se ha ido afianzando entre el exilio y los activistas civilistas de la Cuba intramuros.