| LOS DERECHOS SE EJERCEN A CARA DESCUBIERTA
PUNTOS DE VISTA DE LA REVISTA "Siglo XXI". Febrero 24 del año 2000 Frecuentemente se discute sobre diversos aspectos del derecho inalienable que asiste a todas las organizaciones no gubernamentales del mundo entero para solicitar y recibir asistencia y apoyo político, económico y de asesoramiento , con el fin de desarrollar su activismo en la sociedad civil. Como es natural, todas las asociaciones de la oposición democrática, las agrupaciones de derechos humanos, los periodistas, profesores, campesinos, abogados, médicos, sindicalistas y otros profesionales y trabajadores cubanos que han decidido, soberamente, organizarse independientemente del estado totalitario de Fidel Castro, también poseen ese derecho insoslayable de ejercer las mas elementales reglas de lo que se entiende por libertades públicas y, de esta manera, acudir a cuanta fuente institucionalizada de solidaridad exista en este planeta. Sin embargo, estas verdades primarias e indiscutibles para toda persona que viva en un estado de derecho democrático, se convierten en una aniquilante batalla para todos aquellos ciudadanos que, aun viviendo bajo el terror del estalinismo, prosiguen actuando como si fueran personas libres. En Cuba, después de la implantación de un órden policíaco por parte de Fidel Castro, cientos de miles de hombres y mujeres han escogido el camino de defender sus derechos humanos aun al precio de los paredones de fusilamiento, de los asaltos fascistas a sus hogares y de encarcelamientos desgarradores. Uno de esos derechos humanos imprescriptibles es la facultad que posee cada individuo de vincularse con sus pariguales de cualquier rincón del orbe. Por estas razones es absolutamente normal que los disidentes cubanos y todos los activistas cívicos de la Isla, estrechen sus lazos fraternales con sus antecesores en esta luchas por la implantación de un estado de derecho civilizado, que viven exiliados en Miami y en otras partes del universo. No existe nada anormal en el hecho de que los defensores del respeto integral de los derechos civiles dentro de Cuba se asocien con sus hermanos de las instituciones pro democracia y derechos humanos que residen en los Estados Unidos y en otras partes. Resulta un lugar común afirmar que la membresía de las entidades contestarias del interior de Cuba, poseen todo el derecho de expresar sus opiniones a través de Radio Martí, que es una emisora del Gobierno de los Estados Unidos de América. En este mismo sentido, casi es ocioso reiterar que es un fuero normal para todos los trabajadores comunitarios de derechos civiles, de CUBA Y DE TODO EL MUNDO, EL REMITIR SUS DENUNCIAS SOBRE VIOLACIONES DE ESTOS DERECHOS a las autoridades norteamericanas, por la muy sencilla razón de que los Estados Unidos de América han sido los máximos propulsores de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los fundadores de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. De la misma manera, no puede haber un motivo de regocijo mayor, para un activista democrático, que recibir la colaboración y el respaldo de las organizaciones Estadounidénses que defienden el concepto de La República, basado en un Estado de Derecho Democrático, pues también los norteamericanos han sido los creadores de este estilo de sociedad. |