DE DERROTA EN DERROTA

TEXTOS PARA LA REVISTA "Siglo XXI", Octubre 2 del año 2000

En los últimos años el regimen castrista ha tenido que enfrentar de manera consecutiva todo género de derrotas, tanto en el ámbito internacional como en los asuntos de carácter doméstico. Así, por ejemplo, el espaldarazo incondicional que el propio Fidel Castro le dió hace apenas unos días en La Habana al canciller del gonocida servio, Sloboban Milosevic y la babosa recepción que ahora acaba de darle a Mohammad Jatami, el presidente de Iran, uno de los países mas oscurantistas y reaccionarios del Mundo, en el que las mujeres son consideradas por ley como poco menos que bestias, reafirman esa debacle de la diplomacia cubana.

El carnicero de Servia, Sloboban Milosevic, quien está reclamado como asesino por la Corte Internacional de Justicia de La Haya y quien ha sido objeto de un humillante fracaso en las últimas elecciones yugoslavas y, además, alquien que hasta los rusos del presidente Vladimir Putin le han pedido que se largue de poder, a la vez de negarle asilo en Moscú; a este suerte de Valeriano Weyler europeo, Fidel Castro no ha escatimado loas y todo género de respaldos.

Por su parte, el jefe Jatami del Irán, fue objeto de las peores manifestaciones que se hayan visto en New York contra un gobernante invitado por la ONU, durante su visita de hace unas semanas a la sede de esta organización. Mas de diez mil exiliados iraníes se movilizaron para gritarle a Jatami que no es mas que una vil marioneta, en manos de los ayatolas criminales y corrompidos hasta el tuétano, que desgobiernan en una de las pocas teocracias medievales que aun subsisten en el mundo.

Como si todos estos desastres de Fidel Castro en la arena internacional fueran poco, no hace mucho el comandante le agrego otra ruína política. Se trata de la lacayuna recepción a un rufían gobernante, como es Alexander Lukashenko, el déspota de Bielorrusia y quien, precisamente en estos momentos, también está enfrentando multitudinarias manifestaciones de rechazo por parte de la ciudadanía de su país.

En el orden interno, Castro está cerrando los paladares y persiguiendo a miles de pequeños empresarios que han ido prosperando en esta última étapa de su aventura. Esta guerra contra los "nuevos ricos" es un arma de doble filo para los castristas, porque si bien por una parte se impide el surgimiento de nuevos retoños de sociedad civil, por otra ladoe están afectando a un sector que, en gran parte, es sumiso al Gobierno, tanto por la procedencia de sus beneficiados como por la dependencia que tienen de la complacencia oficial.

Me refiero a que los principales dueños de paladares y otros pequeños negocios, por lo regular, son ex altos jefes del Ministerio de la Fuerzas Armadas, como sucedió con el ex general de división Raúl Menéndez Tomassevich, o ex jerarcas de la policía de seguridad del estado, del Ministerio del Interior y de otras areas de poder, quienes al menos "están tranquilos", mientras están enriqueciéndose, pero que podían resultar levantiscos si se les acosa demasiado.

Por estas y otras razones, sin triunfalismos de índole alguna, consideramos que en la arena del diario bregar, Fidel Castro es constantemente derrotado, sobre todo en el muy especial terreno de las batalla de las ideas y sus consecuencias.