DERROTA Y REPRESION

TEMAS DE LA REVISTA “Siglo XXI”, jueves 29 de Marzo del año 200l

A medida que Fidel Castro se siente derrotado, en sus elucubraciones para intentar desacreditar y aniquilar al movimiento cubano de derechos humanos, una y otra vez pone al uso algunos de los mas infames recursos, extraídos de su arsenal policiaco.   Este es el caso por el supuesto delito de “propaganda enemiga”, que ahora están montando contra el líder sindical independiente José Orlando González Bridón.

De acuerdo a una denuncia efectuada por Elizardo Sánchez, Presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, a González Bridón le podrían imponer hasta siete años de encierro carcelario, a causa de su activismo gremial contestario.

Precisamente, este comportamiento incivilizado de Fidel Castro, al utilizar el terrorismo de estado con el fin de disfrutar del poder omnímodo, sin retos de índole alguna, es  uno de los aspectos de la violación de los derechos humanos  imprescindible de  condenar, a que se referiró el Canciller mexicano Jorge Castañeda, en sus recientes palabras ante el pleno de la 57 Asamblea de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que se está celebrando en Ginebra, Suiza.

A su vez, este tipo de atropellos de los Castristas a los mas sencillos principios de los Derechos y las Libertades Ciudadanas, es también uno de los temas capitales de que trata el nuevo informe especial sobre Cuba,  que en breve dará a conocer la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. De la misma forma, esas acciones de tiranía para sojuzgar la conciencia de la sociedad cubana, son las  que han convertido en excluíble a Fidel Castro de la próxima Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en Canada en unas semanas.

Hace unos veinte años, todavía existía impunidad en el Mundo para comportamientos politicamente criminales como los del regimen Castrista.  Sin embargo, los mandos cuartelarios de La Habana no acaban de aprender que esos tiempos están enterrados para siempre.

Para que Fidel Castro pueda perpetuarse en el poder mediante la fuerza, ineludiblemente tiene que cometer atrocidades contra los derechos del pueblo de Cuba. Por esa razón están en la cárcel Valdimiro Roca, Oscar Elías Biscet, Jorge Luís García Pérez –Antúnez-, Bernado Arévalo Padrón, René Montes de Oca Martija, Maritza Lugo, Jorge Luís Larrazabal Zuelueta y cientos de otros valientes.

El hecho de que Fidel Castro se obsesione con  quedarse hasta la muerte con todos los poderes de la Nación Cubana, lo obliga a matar como lo hizo con las víctimas de los hundimientos del Río Canimar en Matanzas, del Remolcador l3 de Marzo y con los tripulantes indefensos de los aviones de Hermanos al Rescate.  Tiene que asesinar como lo ha hecho con las decenas de miles de opositores a su mandancia,  fusilados mediante patrañas policiales. Tiene que secuestrar a ciudadanos inocentes, como lo hace con los familiares rehenes de José Cohen y de cientos de otros ex funcionarios de su regimen,  que han solicitado asilo político en el exterior.

Y para seguir extorsionando a toda una Nación, Castro tendrá que continuar brutalizando a los activistas de derechos humanos.  Por todo esto, es por lo  que seguirá, permanentemente, estando en el banquillo de los acusados de Ginebra y en todas partes.