ARTURO SUAREZ RAMOS Y EL DERECHO A LA VIDA

CRONICA DE LA DRA. HAYDE MARIN, presidenta del Comité Panamericano de la Sociedad Internacional para los Derechos Hamanos, ex embajadora de Nicaragüa y fundadora del Instituto de Derechos Humanos de la Florida International University,  viernes ll de octubre del año 2002

El escritor y ex prisionero político Ernesto Díaz Rodríguez me ha entregado una copia de una carta que, desde el presidio político cubano, le hizo llegar Arturo Suárez Ramos,  quien en el año de l987 fue condenado a ser asesinado en el paredón de fusilamiento de Fidel Castro.

En aquellos tiempos, El Comité Cubano Pro Derechos Humanos  era la única organización dentro de la Isla que denunciaba los asesinatos políticos que Castro cometía bajo el “ropaje de paredón de fusilamiento para los traidores de la revolución”.  Cuando, en mayo de l967, los familiares de Arturo Suárez Ramos me entregaron,  personalmente, la denuncia de que este joven cubano había sido condenado a muerte, mediante una de las usuales farsas judiciales, que el regimen estalinista de Cuba empleaba, continuamente,  para eliminar a opositores demasiados molestos, nosotros encargamos a la escritora Tania Díaz Castro el llevar a cabo una campaña internacional de protesta,  para salvar a Arturito de tan atroz venganza.

Tanía Díaz Castro movió cielo y tierra en defensa de Arturo Suárez Ramos. De inmediato,  intervino en solidaridad con  este cubano la organización Amnistía Internacional y la oficina del,  por aquel entonces presidente de Francia, Francois Mitterrand. A Fidel Castro no le quedó otros remedio que conmutar la pena de muerte a Suárez Ramos,  por una sanción de 30 años de encierro.  

Tal fue la resonancia de este caso en las instituciones mundiales de derechos humanos y en Gobiernos de Europa y de América Latina, y tanta fue la transcendencia en la opinión pública internacional de los procedimientos espúreos,  mediante los que Fidel Castro mandaba a eliminar a oponentes políticos, usando las condenas a ser matado en  los paredones de fusilamiento,  que no solo sirvieron para salvar la vida de Arturo Suárez Ramos, si no que, desde esa época,  este tipo de sanción para liquidar a ciudadanos indefensos quedó casi relegada.  Ejemplo de ello también lo es la forma como se ha logrado salvar de morir fusilado, en fechas mas recientes,   a Humberto Real Suárez, otro opositor que, al igual que Suárez Ramos,  desesperado por ver que Fidel Castro cierra todos los caminos para una transición pacífica hacia la democracia,  tomó el rumbo armado para combatir al regimen.

En el tomo primero de la Obra “La Fisura”, del escritor disidente Reinaldo Bragado Bretaña, está incluída una copia facsimilar de una carta de gratitud  que,  en aquellos días en que salvó la vida,  como consecuencia de la campaña de denuncias de Tania Díaz Castro y del Comité de Derechos Humanos,  nos remitió  Arturo Suárez Ramos.

Desde ese año de l967,  hasta el presente,  nosotros siempre hemos estado abogando por la liberación de Arturo Suárez Ramos, porque alegamos que,  la razón primordial y toda la responsabilidad de que estos jovenes tuvieran que apelar a las armas,  para enfrentar al castrismo, se debe al bloqueo de todos los procedimientos pacíficos, para los cambios políticos,  que la oposición civilista cubana ha presentado, a cara descubierta y a voz en cuello, ante las autoridades dentro de la Nación.  

 Desde el Encuentro Nacional ideado por Oscar Peña Martínez y Gustavo Arcos Bergnes en l989.   Pasando   por Concilio Cubano y El Documento La Patria es de Todos.   Hasta los mas recientes Proyectos, como el Varela, la Asamblea de la Sociedad Civil y la Carta de Derechos y Deberes de la Ciudananía.  Todos estos esfuerzos han sido respondidos con prisiones, golpizas y un sin fin de agresiones,  como parte de la eterna guerra sucia de Fidel Castro contra sus adversarios en el campo de la ideas.