OTRO PASO HACIA LA DEMOCRACIA EN RUSIA PERSPECTIVAS DE ACTUALIDAD DE LA REVISTA "SIGLO XXI". Lunes 8 de Mayo del año 2000"Juro respetar y preservar las libertades del hombre y del ciudadano", fueron las primeras palabras del nuevo presidente ruso Valdimir Putin al jurar en el Kremlin para su investidura. Es la primera vez en toda la milenaria historia de este gran país que un jefe de estado inaugura su mandanto, invocando el compromiso con el respeto integral de los Derechos Humanos como el tema prioritario de su ideario de Gobierno. Como ha señalado en Moscú la presidenta de la Fundación Andrei Sajarov, la Dra.Elena Bonner, esta proclamación de Vladimir Putin al asumir el máximo liderazgo ruso, sobre la supremacia de las libertades públicas y los derechos del ciudadano, representa una formidable victoria para el movimiento de derechos humanos de todos los antiguos pueblos que constituían la otrora Unión Soviética. Tal vez para entender en toda su magnitud la trascendencia de este compromiso prioritario con la observacia irrestricta de los derechos humanos ,que acaba de subrayar el Presidente Ruso Vladimir Putin, sea preciso destacar que, durante casi todo el Siglo XX, basado en las directrices ideológicas de Lenin y bajo el mandato del Partido Comunista Soviético, se articuló uno de los modelos de sociedades contemporaneas mas institucionalmente violatorio de los derechos de las personas. El único paralelo al comunismo marxista leninista, en cuanto a horror represivo y sojuzgamiento de los seres humanos, lo fue el fascismo alemán que desapareció del planeta desde l945. Sin embargo, la tentación totalitaria que emanó hacia los cuatro puntos cardinales de la obra "El Estado y la Revolución", de Lenin, y por sobre todo, del modus operandi del estalinismo en la extinta URSS, llegaron desde Korea hasta Cuba. El proceso reversivo real de este engendro de enagenante ingenieria social, surgió entre los grupos disidentes del Moscú de los años 60. Alexander Soljenitzin, Yuri Orlov, Amalrik y, muy en especial, Andrei Sajarov. Como confiesa Mijail Gorbashov en sus memorias, la obra de estos adelantados desmoralizó y dejo sin argumentos para la continuidad al sector honesto de la cúpula gobernante soviética. Ahora, el nuevo Presidente Ruso Vladimir Putin comienza su discurso con el legado de aquellos precursores. La inviolabilidad consentida de los derechos y de las garantías individuales es colocada en el primer plano de su juramento político. Como todos saben, el movimiento cubano de derechos humanos es heredero directo de las enseñanzas de Andrei Sajarov y todo el pensamiento de aquellos padres fundadarores de la resistencia civil y de la oposición democrática en la Europa del Este. Al igual que aquellas pequeñas agrupaciones de disidentes de la fenecida órbita soviética, las organizaciones de derechos humanos y de nueva sociedad civil de los cubanos han tenido que batallar contra obstáculos que siempre han parecido insalvables. La propia Elena Bonner me ha confesado que ella y Sajarov a veces pensaron que todavía quedaba por delante un milenio de comunismo. No obstante, aquellas ideas sobre los derechos humanos tan simples y al parecer tan desguarnecidas, lograron derrotar al mayor poderío guerrero y represivo del Mundo. Los activistas cubanos se encuentran en la misma ruta. |