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CONTRA BISCET APUNTES DE MARTA FRAYDE PARA LA REVISTA SIGLO XXI, viernes l3 de diciembre del año 2002 Tadavía permanecen arrestados y sometidos a una nueva oleada de ferocidad represiva en La Habana, los opositores Oscar Elías Biscet, Virgilio Marante, Orlando Zapata Tamayo y Raúl Arencibia Fajardo. Todos fueron freneticamente arrestados por malhechores del G-2, en compañia de los hermanos Sigler Amaya y de otros miembros del Movimiento Opción Alternativa, quienes se iban a reunir para tratar sobre temas relacionados con el activismo civilista que todos, desde hace años, llevan a cabo. Este nuevo operativo de represión contra Biscet y contra otros activos líderes contestarios del país, practicamente no deja lugar a dudas del temor que Fidel Castro siente, ante estas nuevas iniciativas de la disidencia cubana, encabezadas por el Dr. Oscar Elías Biscet, que están encaminadas a intentar ganar las calles para las ideas oposicionistas al estalinismo. Como recién acaban de expresar en esta ciudad de Miami las personalidades del mundo de los derechos humanos Harry Wu, de China y la directiva de la resistencia Vietnamita Xuanha Tong-pluoc, quienes participaron en un Forum del Comité Cubano Pro Derechos Humanos en la Universidad Internacional de la Florida, a partir del momento en que las instituciones disidentes se hacen sentir en las calles de los países sometidos al despotismo comunista y sobreviven en libertad, esos regimenes entran en fascetas de crisis generalizada y terminal, que culmina con su total desaparición, como aconteció en la ex Unión Soviética, en la República Checa, en Polonia, en Hungría y en otros antiguos rebaños del Kremlin. A pesar de que el castrismo es un orden social que se encuentra en una quiebra total, sin embargo conserva las apariencias de control político y económico, a través del monopolio absoluto de los mecanismos de movilización callejera de las masas, integradas por personas cuya autonomía y libre juicío han quedado completamente sojuzgados. Recuerdo que cuando en l988 tratamos de llevar a cabo una suerte de asamblea general, de todas las fuerzas oposicionistas que, en aquel entonces, existían en la nación, a través de la convocatoria para la Primera Exposición de Arte Disidente de Cuba en una casa de la barriada del Vedado, y logramos congregar alredor de l00 personas, con la presencia de periodistas extranjeros y de envíados de varias organizaciones internacionales de Derechos Humanos, Fidel Castro dío órdenes al General Abrantes, entonces Ministro del Interior, para que personalmente dirigiera un operativo represivo que pulverizara aquel primer empeño por demostrar el poder de convocatoria ciudadana del Comité de Derechos Humanos. Es probable que el hecho que mas preocupara a la nomenklatura de poder en aquella ocasión, fue que en las paredes de la residencia que acogió esa cita anticomunista, estaban expuestos escritos de figuras del presidio político histórico, conocidos por su verticalidad anticastrista, como eran Armando Valladares, Ernesto Díaz Rodríguez, Angel Cuadra, Alberto Fiblas y otros luchadores de siempre, a favor de la reinstauración de la República de l940. En realidad, Fidel Castro no ha variado ni un ápice su modus operandi criminal. En su estrecho horizonte de pandillero lo único que cuenta es sembrar el terror para perpetuarse en el poder. |