SER UN CIUDADANO DEBE CONSTITUIR EL HONOR MAS ALTO DE LA SOCIEDAD CUBANA NOTAS DE OPINION DE LA REVISTA "SIGLO XXI". Jueves l6 de Marzo del año 2000En el documento "UNA VOZ DESDE LAS TINIEBLAS", escrito dentro de Cuba por el coordinador nacional del Partido Democrático 30 de Noviembre, Marcos Lázaro Torres, se expresa que "Vívimos en un mundo único,irreal. La verdad y la razón están secuestradas, la voluntad individual no existe. EL ESTADO OMNIPOTENTE APLASTA TODO SENTIDO INDEPENDIENTE". De esta manera, Marcos Lázaro Torres vuelva a subrayar el tema de la prevalencia de la voluntad individual, es decir de los inalienables fueros ciudadanos por el sobre el concepto de masas populares, que ha sido una de las ideas directrices de todo el pensamiento civilista cubano, desde la fundación en la Isla, en l976, del movimiento en pro de los derechos humanos. Se trata de que en nuestra época, para nadie debería ser un secreto que el término de "masas de pueblo", practicamente es sinónimo de rebaño dócil para las ansias de dominación de los tiranos. Asi fue interpretado por Lenin, por Stalin, y por Mao Tse Tung; con el mismo significado lo entendieron Hitler y Mussolini. Esta es la forma como Fidel Castro ha manipulado el sofisma de "gobierno de las masas", desde su etapa pandillera en la Universidad de la Habana de los años cuarenta. Para confrontar en el ámbito de la batalla de las ideas esta malformación tan al uso en el llamado "lenguaje revolucionario", que ha asolado tantas conciencias de la era moderna, desde su surgimiento la disidencia cubana ha tratado de situar la categoría de CIUDADANO, en el pedestal mas alto de toda la jerarquía social. En particular, para rechazar aquel engendro teórico fascistoide del Ché Chevara, cuando apunto en su escrito "El Socialismo y el Hombre en Cuba", que ser revolucionario era el escalón mas alto de la especie humana, nuestra proyección civilista respondió que en cualquier estado civilizado no podía existir honor mas sobresaliente que el de ser un ciudadano. De esta forma, con el movimiento de oposición civil que nació en Cuba hace unos 24 años, tal vez, se ha intentado sentar las bases de una nueva escala de valores para el reconocimiento de la dignidad humana. Para nosotros, la lucha por los Derechos Humanos ha significado un nuevo estilo de ética y de comportamiento político basado en la noción de civilidad. Echando a un lado el histórico discurso de la meritología revolucionaria que tradicionalmente situó a los patriotas, por antonomasía armados, por encima de cuantas leyes y de cuantas normas de convivencia civil pudieran existir, por regla general la concepción de la disidencia cubana ha sido la exaltación de la promoción y del respeto al estado de derecho democrático, como se entiente en la civilización occidental. Esta aspiración de los Derechos Humanos en Cuba se ha propuesto el fomento de la sociedad civil y del respeto de las garantías individuales, por sobre todo tipo de elucubración sostenida en el culto a los heroes por parte de masas embrutecidas. |