LA IGLESIA CATOLICA DE CUBA BAJO ASEDIO

CRITERIOS DE LA REVISTA "SIGLO XXI", del lunes l6 de Octubre del año 2000

Una vez mas la Iglesia Católica de Cuba está siendo víctima de otra embestida de guerra sucia por parte de Fidel Castro y sus secuaces. Desde las sombras y utilizando cuanta arma de extorsión e intrigas le venga en ganas, Fidel Castro está tratado de aniquilar a la revista Católica Vitral, que dirige Dagoberto Valdés en la diócesis de Pinar del Rio, e intenta sacar de Cuba a este destacado activista cívico, así como al Arzobispo de Santiago de Cuba, Pedro Meurice Estiú.

Otro de los terrenos de aguda confrontación entre el clero católico de Cuba y los comunistas es el de la relaciones que, no sin dificultades, se ha ido propiciando entre algunos obispos y los sacerdotes de diversas parroquias con los opositores democráticos cubanos. Ejemplos elocuentes de esos vínculos de colaboración para asuntos humanitarios y cívicos, por demás habituales en cualquier parte del mundo, son los existentes en los obispados de Ciego de Avila y Matanzas, entre otros, con los disidentes que asisten a los presos políticos.

También un area que ha provocado serios enfrentamientos entre la jerarquía católica y los comisarios del totalitarismo en Cuba, ha sido la destacada presencia de conocidos opositores civilistas en misas oficiadas tanto en la Catedral de La Habana, en parroquías como la dedicada la Virgen de Santa Bárbara en Párraga, en los Santuaríos de la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre en Oriente y en Centro Habana; en el Rincón de San Lázaro y en otros templos.

De manera particular, este último capítulo de chantajes y otras operaciones policiales de Fidel Castro contra los católicos cubanos se agudizo, después de la visita que una delegación de líderes de derechos humanos de polonia, encabezada por el senador Romaszewski, hizo al obispo de Pinar del Río, José Siro González; a Dagoberto Valdés, director de la Revista Vitral y a otras personalidades de la religión católica en esta provincia.

Además, los niveles de delirio tremebundo de Fidel Castro se han colmado ante el hecho del prestigio y la influencia internacionales que ha adquirido Dagoberto Valdés, quien también es el director del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa de Pinar del Rio y quien, a su vez, hace algún tiempo fue designado por el Papa Juán Pablo II como uno de los 40 miembros universales de la Pontificia Comisión Justicia y Paz del Vaticano.

Este hecho de que Dagoberto Valdés, un intelectual católico y un disidente político cubano, a quien los gamberros de Castro en Pinar del Río han sometido a todo género de agresiones y humillaciones, se haya transformado por sus méritos extraordinarios en una personalidad mundial de la Iglesia Católica y de los Derechos Humanos, ha enfurecido a Castro a tales extremos, que ha vuelto a desatar algunos solapados episodios de persecución religiosa en Cuba, que no se producían en la Isla desde hace muchos años.

Por último, ha causado mucho encono en los castristas la despedida de duelo, en el sepelio de la Señora madre del opositor Oswaldo Payá Sardiñas que llevó a cabo Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, y la misa que este religioso ofició en memoría del fallecido escritor contestario Heberto Padilla.

Como es natural, la historia y los avatares de la batalla de las ideas están a contrapelo de la voluntad demencial de Fidel Castro, y los valores de la fe, de la democracia y de los derechos humanos en Cuba prevalecerán.