EL ASALTO A LA RAZON SEGUN FIDEL CASTRO

La soberbia herida de Fidel Castro a causa de la rotunda victoria obtenida por el movimiento disidente y pro derechos humanos de Cuba durante la 9na Cumbre Iberoamericana se ha traducido en una campaña de terror brutal desatada contra los opositores pacifícos que están marcando las pautas para nuevas realizaciones de la oposición civilista cubana.

La ira de Castro al presenciar los exitos de los activistas de la nueva sociedad civil cubana durante esa cumbre del pasado mes de noviembre de l999, sobre todo porque a esos opositores los Jefes de Estado, los altos funcionarios de gobiernos extranjeros, la prensa internacional, le rindió honores y le prestó una atención que Castro ciegamente considera que solo debe estar reservada para él , todas estas bajas pasiones de una mente enferma de megalomania hasta el paroxismo, nuevamente se descarga de manera especialmente abusiva contra inermes ciudadanos que no poseen otra arma para defenderse que no sean sus ideas libertarias.

Las víctimas de este último ciclo de las furias bestiales de Fidel Castro están siendo el médico Oscar Elias Biscet, la valerosa Maritza Lugo, quienes son dos líderes de esa varguardia emergente en la resistencia civil a la opresión castrista, como también lo son Fermín Scull Zulueta, de Colón en la Provincia de Matanzas;Eduardo Díaz Fleitas del Municipio de Herradura en la Prinvincia de Pinar del Río; Angel Moya Acosta, Presidente del Movimiento Acción Alternativa de Pedro Betancourt en la Provincia de Matanzas; conjuntamente con los hermanos Guido Sígler y Ariel Sígler, quienes en compañía del incansable Angel Moya a su vez están siendo objeto de las ansias de venganzas del aparato represivo del Comandante.

Asi mismo, están teniendo que enfrentar estos episodios de la guerra sucia de Castro contra el incontenible movimiento de derechos civiles de Cuba,entre otros ciudadanos de honor, Marcel Valenzuela, directivo de la agrupación Hermandad Cívica; Diosdado González Marrero, Presidente del Partido Paz Amor y Libertad de la Provincia de Matanzas; Carlos Oquendo Rodríguez, del Movimiento l3 de Julio y Jorge Aguilar Hernández, cuya foto como manifestante contestario en la Peregrinación de San Lázaro dió la vuelta al Mundo difundida por la agencia France Presse.

Ahora bien, si erroneamente Fidel Castro cree que con las agresiones fascistoides y los encarcelamientos injustos podrá aplastar a este liderazgo de la Cuba del futuro, vuelve a equivocarse como le ha acontecido tantas veces en este terreno del papel que desempeña el presidio político de Cuba para acerar voluntades y engrandecer a sus integrantes. En este aspecto, baste solo recordar la manera en que las personalidades de Marta Beatriz Roque, Félix Bonne, Vladimiro Roca y René Gómez Manzano se han convertido en símbolos de la batalla del pueblo cubano por la democracia en practicamente el mundo entero, sobre todo después del encarcelamiento cruel a que Castro los sometió. Y lo mismo ha sucedido con Francisco Chaviano, con Jorge Luis García Pérez (Antunez), con los periodistas Bernardo Arévalo Padrón, Joel Jesús Díaz, Varona y otros, asi como con los activistas Arturo Suárez Ramos, Lázaro Constantín Durán, Rafael Ibarra Roque y cientos mas.

De todos es sabido que la prepotencia y el orgullo de los imperiales ciega el raciocinio. Castro no acaba de aprender esta lección. Cuando orderó arrastar, patear y hacer comer sus poemas a la escritora disidente María Elena Cruz Varela la colocó en la excelencia de los que sufren por defender sus ideas. Cuando Fidel Castro intento humillar y mancillar a la poetisa Tanía Diaz Castro, al final ocurrió lo contrario. Esta es también la historia de los patriótas Húbert Matos, Mario Chánez de Armas, Ernesto Díaz y de todos los que un día Castro se propuso borrar de la historia real de la Nación Cubana. El que no podrá salvarse jamás de ocupar un sitio destacado en el bestiario de la historia universal, ese será Fidel Castro.