EL ASESINO CARLOS AMAT SIGUE EN GINEBRA

PERSPECTIVAS DE ACTUALIDAD DE LA REVISTA “Siglo XXI”, miércoles 3l de enero del año 200l

Carlos Amat Flores, el fiscal especial de los Consejos de Guerra sumarísimos, asesino de  miles de inermes ciudadanos cubanos que fueron condenados a muerte mediante patrañas policiales sin contar con las mas mínimas garantías procesales, en actos de venganzas políticas ordenados por Fidel Castro para liquidar a  la oposición  cubana; este mismo Carlos Amat, chorreando sangre de inocentes por todos sus poros, continua siendo el representante de Castro ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, como una muy elocuente muestra del desprecio del señor Comandante por los temas de Derecho Humanitario Internacional.

La respuesta de los Comisarios de los cuarteles de mando de La Habana,  ante las denuncias que nuestras organizaciones de derechos humanos han presentando en Naciones Unidas,  por el escándalo que representa que un criminal de guerra como Carlos Amat forme parte de su sistema de Derechos Humanos, es negar por completo los hechos, lo cual entraña una burla más, ya que las pruebas contra el fiscal Amat son tan abrumadoras, que negarlas significa un escarnio insolente,

Así, por ejemplo, en la primera plana del periódico oficial Granma, del viernes 2 de febrero del año l968, en un información que se titula “Concluso para sentencia  Consejo de Guerra”, aparece como acusador  en esta, la causa No 27 de l968 del llamado “Tribunal Revolucionario No”. l de La Habana, el fiscal Carlos Amat Flores.

La gravedad especial que reviste esta actuación de Carlos Amat, como inquisidor principal de este virtual linchamiento político, es que todos los acusados eran sencillamente disidentes, que solo habían expresado sus puntos de vista críticos sobre el régimen de Castro y que se habían propuesto reunirse para intercambiar opiniones sobre la catastrófica situación del País.

Esta farsa judicial en la Carlos Amat actuó  vestido como oficial del Ministerio del Interior, al igual que el resto de aquellos sicarios, fue la Causa de la Microfracción,  en la que fuimos condenados a largas penas de carcel 37 ciudadanos inocentes del menor delito.

Pero el hecho más grave de esta participación de Carlos Amat,  como actor de primera importancia  en este proceso de la Microfracción, es que uno de los integrantes de esta agrupación de disidentes, Eurípides Núñez, quien había sido el Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Fábrica de Tabacos H’Uppman y un militante comunista desde l937, fue asesinado mientras estaba confinado como prisionero de conciencia en el cuartel del  G-2 conocido como Villa Marista.

Sobre la actuación de Carlos Amat,  como fiscal de la gavilla de verdugos de Fidel Castro, en La Ciudad de Miami hay cientos de ex prisioneros políticos y decenas de familiares de personas inocentes fusiladas, que acusan a ese criminal de guerra que, para vergüenza de todo el sistema de Naciones Unidas, aun prosigue formando parte de la citada Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza.

Una  familia cubanas  en la Isla,  que también  acusa a Carlos Amat,  es la de los tres jóvenes asesinados en l98l, Ventura García Marín, Cipriano García Marín y Eugenio García Marín.  Esperamos que la justicia se abra paso por sobre la ignominia de que un asesino, como Amat Flores,  sea juez de Derechos Humanos, amparado por Naciones Unidas.