RESPALDO PARA ALBERTICO MARTINEZCOMENTARIO PARA LA REVISTA “Siglo XXI” de Eddie López Castillo, martes 22 de enero del año 2002 La Sociedad Internacional para los Derechos Humanos ha recibido en la sede central de Frankfurt, Alemania, un pedido de su Comité Panamericano que tiene asiento en la Ciudad de Miami, para llevar a cabo acciones de respaldo a los jovenes prisioneros políticos Cubanos Albertico Martínez y Alexander Rodríguez Lobaina, contra quienes los tribunales fantoches de Fidel Castro han intentado llevar a cabo una farsa judicial en los últimos días. Según los reportes del activista opositor de Guantánamo, Juán Carlos Herrera Acosta, la pantomima de juício que se escenificó en esa Ciudad contra los referidos prisioneros políticos, tuvo que ser suspendida por las fuerzas represivas ante la asistencia de una multitud de opositores, que se presentaron para con su presencia protestar ante el repugnante abuso que los comisarios comunistas de la Isla han ejecutado, primero contra el padre de esta familia nombrado Alberto Martínez y ahora contra su hijo, Albertico Martínez, de apenas l7 años de edad y también contra Alexander Rodríguez Lobaina La mencionada Sociedad Internacional para los Derechos Humanos de Alemania, al igual que Amnistía Internacional de Londres; que Pax Christi de Holanda; que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington; que La Fundación Andrei Sajarov en Berlín y que decenas de otras organizaciones humanitarias, han recibido en las últimas horas con múltiples reclamos de apoyo para con estos ciudadanos cubanos. A cada una de esas comunicaciones solicitando solidaridad para ellos, se ha acompañado la carta que hace unos días Albertico Martínez remitió a su padre, misiva en la que describe el proceso a través del que tomo conciencia, del hecho de que resulta eticamente imposible permancer callado e impasible frente a los horrores del castrismo. Muy en particular, ante los horrores que padeció su padre, Alberto Martínez, cuando fue injustamente encerrado por sus ideas y torturado en el presidio político de Cuba. También en esa comunicación desde una celda, Albertico le describe a su padre Alberto Martínez la persecución y las agresiones de que la policía del pensamiento lo hizo objeto, cuando en su plantel de estudios manifestó su oposición a Fidel Castro y a los absurdos del ritual de estupideces, en que se ha sumido el culto en Cuba a los poderes de la fuerza Albertico y su padre Alberto, al igual que toda la disidencia ya están en la historia de la dignidad y del decoro, como lo están también Juán Carlos Herrera Acosta y Alexander Rodríguez Lobaina . Mientras que esos policías y sus jefes hasta llegar al propio Castro, no son mas que parte del basurero de los anales del despotismo cubano. |