ABAJO LOS DERECHOS HUMANOS!,
GRITA FIDEL CASTRO

IMPRESIONES PARA LA REVISTA “Siglo XXI”, lunes ll de diciembre del año 2000

Derrotado en sus intentos por manipular el significado legítimo de los Derechos Humanos y vencido en el campo de la batalla de las ideas frente a los miles de activistas pro derechos civiles y democracia que hoy existen en todo el territorio nacional, Fidel Castro ha dado órdenes a sus porristas para que griten ! Abajo los Derechos Humanos!, mientras golpean, acosan, arrestan e intentan extorsionar a esos valientes ciudadanos.

Este otro enajenante desatino del Señor Comandante ha venido repitiéndose desde hace mas un año, una vez que fracasaron las elucubraciones castristas para proclamar, en el V Congreso del Partido Comunista de Cuba, que esa organización fomentadora de paredones de fusilamientos y de mordazas por todas partes, era nada menos que, el !Partido de los Derechos Humanos!.

En aquella oportunidad, nosotros retamos al gran jefe y a la gavilla de sus comisarios para que, al menos en ese V Congreso de los comunistas cubanos, le entregaran a cada delegado una Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros documentos relacionados con los tratados para defender la libertad de expresión, de movimientos, de asociación y de otras garantías imprescindibles para poder vivir con dignidad.

Además, a través de esta emisora y de numerosos envíos de libros y de otros textos informativos sobre el significado real del tema de los Derechos Humanos,  tratamos de hacerle llegar las nociones a los miembros del Comité Central, a los de todas las instancias de mando de ese Partido Comunista y, a la membresía de base, de  que si se declaraban a esos Derechos del Ciudadano como parte sustancial de la ideología de su organización, entonces ellos podrían en ese congreso, y en todas partes,  presentar por su cuenta mociones para la solución de los agudos problemas del país, y también les asistiría la facultad de discutirle a Fidel Castro sus opiniones, y de criticarlo publicamente en todo lo que estimaran oportuno.

Como era de esperar, Castro dió marcha atrás y eliminó del temario de ese 5 Congreso hasta  la menor discusión sobre la temática relacionada con la Declaración Universal de Derechos Humanos. Así mismo,  no se atrevió a distribuír entre los delegados a aquella asamblea partidaria ni un solo ejemplar con los 30 artículos de ese tratado de Derecho Internacional Humanitario, del cual, por cierto,  la República de Cuba es uno de sus signatarios originales.

En lo adelante, Fidel Castro percibió claramente que hablar de Derechos Humanos en Cuba representa popularizar el ideario principal de su competencia política, es decir de la oposición democrática y del movimiento disidente de la Nación.

Por estas razones, ahora mas que nunca antes, ha quedado demostrado que el talón de aquiles del castrismo es el movimiento de derechos humanos de Cuba. Esa es la causa de la ferocidad represiva con que han sido agredidos y arrestados cientos de activistas que se propusieron en toda la Isla celebrar el Día de los Derechos Humanos.

Claro está, con cada uno de esos actos de barbarie de la fuerza brutal de los escuadrones de asalto, contra el pensamiento civilizador de las huestes civilistas, Fidel Castro es una vez mas derrotado por el peso enexorable de la historia.