| Imágenes y testimonios Luis Mejía González Político y ensayista nicaragüense, quien ha sido funcionario de organismos internacionales de desarrollo económico y social. Posee una columna semanal en Diario Las Américas, de donde ha sido extraído este artículo publicado en 1989. Como parte de las perspectivas que se ha venido trazando la Sociedad Internacional de Derechos Humanos para llevar el tema de las libertades fundamentales del hombre a otro ámbito más allá de la simple denuncia, más allá del informe con noticias sobre violaciones de Derechos Humanos y su enjuiciamiento, el Dr. Ricardo Bofill Pagés y el suscrito, miembro de la Sociedad, nos hemos propuesto, a nombre de ésta como lo señalaba en mi artículo "Primeras Cátedras Sobre Derechos Humanos En América", publicado en este diario de las Américas el 7 de septiembre pasado a crear más cátedras sobre este importante tema. De momento, estas cátedras serán para sectores o grupos con interés para tener más conocimiento sobre esta materia, la cual pretendemos ampliar en el futuro inmediato. Con el contenido de nuestra labor, al presente, también está dirigido a llegar a la gran audiencia que constituye la opinión pública internacional. La Sociedad, a través de su buró de prensa a mi cargo, ha estado elaborando planes para instrumentar un conjunto de fórmulas a través de las cuales se lleve un mensaje hacia las sociedades la latinoamericana en primer lugar que ilustre e informe, que arroje luz sobre qué son los Derechos Humanos, y como un ciudadano común y corriente puede defenderse ante un atropello o ante un abuso de poder de cualquier signo ideológico. Con esa finalidad se creó la revista Siglo XXI. La Era de los Derechos Humanos, y los varios programas que tenemos en las estaciones de radio del sur de la Florida, en Radio Martí y en otras emisoras internacionales que transmiten regularmente programas de Derechos Humanos. Ahora hemos sacado al aire el programa de televisión Imágenes y Testimonios, con Severino Puentes a cargo de la realización televisiva, y que se filma en el canal 40 de televisión por cable, gracias a una iniciativa y cortesía de nuestro buen amigo Don Jorge Rodríguez, dueño de dicho canal, programa que ha sido concebido como una serie que va a abordar temas de Derechos Humanos. En este programa, como en el caso de la revista y en los programas de radio, no son temas específicos de Derechos Humanos solamente circunscritos a Cuba, Nicaragua, Panamá y Haití, sino que son temas de Derechos Humanos con respecto a la problemática general de las libertades del hombre en cualquier parte del mundo. Al respecto, no sólo vamos a abordar los temas clásicos de las violaciones de Derechos Humanos como son los crímenes políticos, los desaparecidos, las torturas, la persecución religiosa, los encarcelamientos arbitrarios, el conculcamiento de las libertades civiles y políticas, sino también los problemas del refugio, que es el tema de Derechos Humanos sobre el cual las naciones Unidas han realizado dos convenciones internacionales acerca del estado del refugio, los refugiados y el asilo político. De ahí que exista la Oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que se ocupa especialmente de los mismos. También nos ocuparemos del caso de la discriminación, que de una manera u otra afecta a muchas minorías en el mundo por razones de raza, de origen nacional, sexo, opinión pública, opción religiosa, todos los cuales son temas que además de afectar a los países latinoamericanos, también tienen incidencia aquí mismo, en las comunidades en que vivimos. Este es el gran campo en que operará nuestro programa de Imágenes y Testimonios. De momento ya hemos transmitido diez capítulos de esta serie, siendo el primer programa de Derechos Humanos que transmite televisión alguna en el mundo. Es por lo tanto un programa pionero que va a sentar cátedra en esta materia, y estamos seguros que muchas emisoras de televisión incorporarán en el futuro programaciones de esta índole. De hecho, algunas de Latinoamérica nos han pedido muestras de nuestros videos y ya han sido transmitidos en Venezuela, Bolivia y Chile. Se trata de reconstruir hechos, de reproducir sucesos y dramatizarlos mediante un guión cinematográfico. Uno de ellos podría ser el genocidio cometido por las autoridades sandino-comunistas contra los indios misquitos, de Nicaragua, el cual ciertamente es un desgarrador suceso muy poco conocido por la comunidad internacional, pues lo que se sabe es a medias de esa terrible verdad. Y el genocidio está condenado por convenciones de Naciones Unidas, porque es un crimen de lesa humanidad. También está en nuestros planes reproducir otra serie que refleje la verdad de lo sucedido en Panamá, y que debe incluir las implicaciones de Noriega con el narcotráfico y su secuela de hechos políticos que han dañado la dignidad de la nación panameña que sufre por sus arbitrariedades sin límites. Sobre Cuba con treinta años de castrismo pretendemos reconstruir entre otros-- el suceso del desastre del Río Canímar en 1980, y que tiene relación con una embarcación que transportaba alrededor de ochenta niños que paseaban por un río de la provincia de Matanzas, cerca de La Habana, la cual trató de ser desviada de su ruta y traída a Miami. Fidel Casto en persona ordenó el cañoneo de la misma, la cual fue hundida. Como consecuencia perecieron cerca de sesenta niños de corta edad. Tenemos los documentos para realizar esta filmación, porque el mundo no conoce cosa igual. El hecho está registrado en las Naciones Unidas, pero el gran público desconoce este monstruoso crimen. También pensamos trabajar temas sobre Colombia, porque el narcotráfico es un asunto de Derechos Humanos. Ya el consumo de drogas merma las libertades individuales y es un atentado a la juventud y a la familia. Y sobre el territorio internacional, porque también coarta las libertades individuales, al fomentar el miedo y las personas se ven inhibidas por el terror generalizado. Imágenes y testimonios tiene otros segmentos, como paneles y entrevistas. Las cátedras de Derechos Humanos pueden convertirse de hecho, en verdaderas escuelas para la democracia, porque instruir en materia de Derechos Humanos a la ciudadanía es capacitarla en el reclamo de la democracia que les pertenece para que después sepan defenderla. Nota del editor: Este artículo fue publicado originalmente en Diario Las Américas, de Miami, en 1989. |