Carta de Arturo Suárez Ramos al CCPDH tras librarse del fusilamiento

Carta del joven Arturo Suárez Ramos quien fuera condenado a morir en el paredón de fusilamiento y que salvara la vida gracias a las gestiones internacionales llevadas a cabo por el Comité Cubano Pro Derechos Humanos.

Prisión Combinado del Este
22.de junio de 1988

Estimada hermana Tania:

Si me tomo el atrevimiento de llamarla hermana, aún sin conocerla personalmente, se debe a las referencias que tengo de usted, cosa que es suficiente para tenerle aprecio y admiración.

Quisiera por mediación de usted hacerle llegar mi mayor agradecimiento al CCPDH, principalmente al Dr. Ricardo Bofill Pagés y al ejecutivo, por toda la lucha en defensa del respeto a la dignidad humana y en especial lo que hicieron por mi caso, que gracias a eso el gobierno cedió al pedido de ese comité que día a día gana en prestigio.

Espero algún día ser un miembro más de ustedes y lucharé por ganarme ese gran honor; en mi encontrarán un hermano de lucha y de ideas consiente del deber como ser humano amante de la libertad y la democracia.

En estos momentos me encuentro en el edificio I compartiendo la celda con algunos miembros del comité en presidio (Ariel Hidalgo, Roberto del Risco, Francisco Benítez, y otros) de los que trato de aprender constantemente para ser más útil a la causa.

Espero tener el honor de conocerla y estrecharle un abrazo de hermano. Reciba usted mis saludos y trasmítaselos a todo el ejecutivo del CCPDH de un hermano más.

Arturo Suárez Ramos

Nota del editor: Esta carta fue publicada originalmente en el libro "El Derecho a la Vida en Cuba", aparecido en inglés y en alemán, y publicado por la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos de Alemania.