Carta de Carlos García Díaz y otros disidentes sobre sus condenas a muerte

Carlos García Díaz es parte de un grupo opositor cubano denominado Solidaridad de Cuba, que en 1982 fue condenado a muerte por supuestos delitos contrarevolucionarios. Esta agrupación estaba también compuesta por Benito García Olivera, Ángel Donato Martínez, José Luis Romero y Ezequiel Díaz Rodríguez. El CCPDH llevó a cabo una intensa campaña internacional a favor de éstos condenados a muerte y en 1983 se obtuvo la conmutación de sus penas de muerte. En la actualidad, no sólo fueron liberados por la ausencia de delitos reales, sino que viven en Estados Unidos. Esta carta representa un testimonio de gratitud de estas cinco personas al CCPDH por su salvación. En la época en que estos cinco cubanos fueron condenados a muerte, el régimen de Castro fusilaba sistemáticamente a opositores. Éste y otros casos similares son un ejemplo elocuente del terreno que el Movimiento de Derechos de Cuba ha logrado conquistar en la lucha contra el terrorismo de estado.

 

Prisión Combinado del Este, Ciudad de La Habana
16 de marzo de 1988

Dr. Ricardo Bofill

Mi querido hermano:

Siento el orgullo y el placer de escribirle estas líneas llenas de amor y cariño con todo el respeto que usted merece como hermano y compatriota que lucha por el derecho del hombre y a usted señor presidente, Tania y los demás miembros del Comité Pro Derechos Humanos mis saludos y la buena voluntad que existe entre usted y nosotros; por tal motivo les deseo mucha suerte y salud para el Comité Pro Derechos Humanos. Nosotros estamos muy contentos con usted y el comité, porque a usted le debemos la vida 5 personas: José Luis Díaz Romero, Angel Donato Martínez García, Ezequiel Díaz Rodríguez, Benito García Olivera y quien le escribe Carlos García Díaz.

Ricardo, a mi no me gusta escribir mucho, pero ya voy superando el problema y he tratado de superarme al máximo, yo he estudiado mucho cuando estuvimos incomunicados y siempre puse ese empeño por aprender y este es el resultado del sacrificio, obtenido en el tiempo de estudio, usted me conoce bien, y hasta el momento no he cambiado, al contrario, ahora puedo defenderme de mis enemigos más o menos, pero lo haré siempre y cuando sea necesario por la lucha del ser humano, por tal motivo siento ese deseo de escribirle y en realidad me siento orgulloso de poder hacer unas líneas para poner en su conocimiento cuanto sea necesario.

Señor presidente Pro Derechos Humanos, en la calle Mario y Gonzalo # 7 y 8 Finca Barroso, Santa Amalia, Ciudad Habana, allí tiene su casa que es la mía también […] hay violaciones de derechos humanos y pongo en su conocimiento los siguientes delitos de violaciones humanitarias:

Emilio García Díaz, 3 meses en la Seguridad del Estado, siendo inocente de causa alguna, (este tiene un poco de miedo).

Miguel García Díaz y Angel Díaz Rodríguez, los cuales estuvieron en prisión 8 meses en La Cabaña, siendo liberados sin prueba alguna.

Emilio García Olivera, pequeño agricultor, tratan o fue obligado a entrar en Cooperativa.

Juan Abascal, casado con una sobrina mía (hija de Emilio García Díaz) este fue golpeado como una bestia, dándole muchas patadas, causándole la muerte (este era mi amigo de la infancia) los padres y hermanos son del Partido.

Señor Presidente, todas estas cosas son violaciones de los derechos del hombre y los pongo en sus manos para que pueda investigarlas y haga con ellas lo que usted pueda hacer. Allí tengo mi niña Yaima García Díaz, más las que he criado, Yudit Martínez Díaz y Yusimí Martínez Díaz, saludos de mi parte.

Bueno Bofill sólo me queda despedirme de usted con un fuerte abrazo de quien le estima de corazón.

Carlos García Díaz

Nota del editor: Esta carta fue publicada originalmente en "Human Rights Review", de la IGFM, en Franckfurt, Alemania, en 1990.