| El Colegio Médico Independiente de Cuba Por Alberto Fibla Médico y ex-oficial de la Marina de Guerra de Cuba, quién permaneció por más de 28 años en el presidio político de Cuba. Tiene varios libros publicados y cuenta con una columna semanal en Diario Las Américas, de donde fue extraída esta crónica. La doctora Hilda Molina ha creado en Cuba un organismo que se aparta de la línea única que ha establecido Castro en La Patria. La Dra. Molina ha fundado el Colegio Médico Independiente de Cuba. Es de considerar que este hecho constituye un paso sumamente importante en la clase médica. Un paso trascendental es este que ha dado la Dra. Molina. Si bien es cierto que han existido ciertas agrupaciones médicas al margen de lo que propugna el "estratega de La Salud en Cuba", estas han sido de carácter regional y, por una razón u otra no han podido trascender. Ahora, con el surgimiento del Colegio Médico Independiente, consideramos que estos organismos pudieran incorporarse al mismo, constituyendo así, un núcleo de fuerza, puesto que en la unión reside esta. Hay un hecho cierto, La fundadora del Colegio Médico Independiente posee una recia personalidad científica. Es una mujer que, desde las aulas universitarias descolló graduándose en el 1974, como primer expediente de ese curso. Comenzó a trabajar en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía mediante un concurso de oposición. Desarrolló una técnica quirúrgica dirigida a la reestructuración cerebral de los pacientes con enfermedad de Parkinson. Llegó a descollar ampliamente después de diversos estudios, muchos de ellos a través de correspondencias con afamados profesores en la materia. Este aglutinamiento científico la impulsó a crear La escuela de Restauración Neurológica. Como había logrado triunfar La Dra. Molina, "el estratega" trató de involucrarla en el seno de "Potencia Médica", de ahí que comenzara a establecer contactos con ella para convertirla en una pieza de su proceso revolucionario. A tal fin, fue seleccionada como diputada al Parlamento Cubano y, según tenemos entendido, ha sido el único vínculo que la mantuvo unida al castrismo. Como la Dra. Hilda Molina no concebía ciertas normas del sistema opresor, se negó a que estas fuesen aplicadas al organismo neurológico que ella dirigía. En ese mismo momento se convirtió en enemiga del tirano, porque en Cuba quien no actúe como Castro quiere, quien no se exprese como Castro quiere, quien no piense como Castro quiere, se convierte inmediatamente en un traidor, en un contrarrevolucionario, en una lacra social, etc., etc. Por ese motivo tan simple la Dra. Molina fue desplazada totalmente de sus cargos y enviada a su hogar. Sin embargo, el hogar sencillo le trajo luz a su cerebro de ciencia, y fue así que comprendió que únicamente la creación del Colegio Médico Independiente le permitiría mantener el contacto con sus colegas de dentro y de afuera. La Dra. Molina ha designado a la organización World Health Care, y al presidente de la misma, el Dr. Wilfredo Ventura, como su representante legítimo en el exterior de La Patria. El Colegio Médico Independiente considera su objetivo principal: "Que el trabajo médico en Cuba se desarrolle sin vinculaciones, regulaciones ni interferencias de índole política". Consideramos que el Colegio Médico Independiente de Cuba que dirige la Dra. Molina, debe llevar a la reflexión a todos los médicos cubanos. A los que viven en la Isla para ingresar en él y romper así las barreras nefastas con el comunismo totalitario del "estratega" Castro. El médico nació para ser médico y no para recibir orientaciones mezquinas de un frustrado que pretende dirigir todos y cada uno de los aspectos del país. El Colegio Médico Independiente de Cuba, debe llevar también a la reflexión a los médicos cubanos que viven fuera de la Patria. Debe esta reflexión empujarlos a cooperar en lo posible con el empeño independentista de la clase médica cubana, porque unidos haremos temblar al tirano y el temblor es signo inequívoco de la decadencia. Nota del editor: Además, miembros del Colegio Médico Independiente de Cuba también han sido, el galeno oriental Dessi Mendoza Rivero, quién está encarcelado por denunciar la existencia de una epidemia en la provincia de Santiago de Cuba, que el gobierno quería ocultar. A su vez, la doctora Iraida de León, que ha sufrido todo género de agresiones y acoso por su activismo en esta organización. Lo mismo sucedió con el doctor Jesús Marante Pozo, en Pinar del Río, y con el médico Jesús Martínez Carlés, quién fue el denunciante de la negación de asistencia médica cometida contra el disident,e hoy desaparecido, Sebastián Arcos Bergnes. Este artículo fue publicado originalmente en Diario Las Américas, de Miami, en 1997. |